EXPOCÓMIC 2006: EXPECTATIVAS Y PREDILECCIONES

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Hace tiempo que esperaba tener la oportunidad de asistir a uno de los salones del cómic denominados “grandes” del territorio nacional, y si bien es cierto que siempre he sentido una especial predilección, que roza la obsesión, por el Saló de Barcelona (quizás fruto de la frustración por no haber podido acudir en anteriores ocasiones), el hecho de haberme trasladado a Madrid ha propiciado que en apenas unas horas esté a punto de ver parcialmente cumplida esta ambición.

Si bien es cierto que esperaba una lista de invitados un poco más espectacular (quizás con la presencia de algún dibujante estrella foráneo), tampoco es plan de ponerse excesivamente quisquilloso, de modo que se antoja justo y necesario valorar en su medida a los autores invitados que, salvo sorpresa de última hora, asistirán a la IX edición de este certamen, y que detallo a continuación:

Alfonso Azpiri, Jordi Bayarri, Carla Berrocal, Mark Buckingham, Pedro Camello, Purita Campos, Tirso Cons, Jamie Delano, Luís Durán, Eneko, Juan Espadas, López Espí, Pasqual Ferry, Javier Fonollosa, Joan Fuster, Sergio García, Carlos Giménez, José Gómez, Jorge González, Dave Jonson, David Lafuente, Guillem March, Mart, Jesús Martinez del Vas (JMV), Manuel Martínez Vidal, Peter Milligan, Helio Mira, Xavier Morell, Álvaro Muñoz, Ángel Muñoz, Javier Niño, Carmen Núñez, Carlos Pacheco, Pere Pérez, Sonia Pulido, Félix Ruiz, J.C. Ruiz, Kenny Ruiz, Victor Santos, Iván Sarnago, Martí Sauri, Stygrit, Kevin Taylor, Lance Tooks, Javier Trujillo, Adolfo Usero, Antonio Vázquez, Vicente Vegas, Enrique V. Vegas, Antonio Verdugo, Jose Manuel Verdugo y Zirta.

De entre todos ellos, destacaría a los siguientes:

  • Peter Milligan: pese a su desastrosa etapa en X-Men, el guionista británico ha dado muestras más que sobradas de su valía durante las dos últimas décadas. Personalmente, destacaría de entre todas sus obras la sensacional Blanco Humano, así como Shade, El Hombre Cambiante.

  • Jaime Delano: otro exponente de la generación de guionistas británicos que revolucionaron el cómic norteamericano durante la década de los ochenta. Tremenda su etapa en Hellblazer. Con motivo del salón se publica La Leyenda del Dragón, adaptación al cómic de la serie televisiva de animación homónima recientemente estrenada en TVE.

  • Carlos Pacheco: Sobras los calificativos cuando nos referimos al gaditano que abrió la senda hacia el mercado editorial americano, posteriormente seguida por diversos dibujantes españoles. Geniales sus Siempre Vengadores, así como Arrowsmith. Su presencia en el Salón coincide el lanzamiento en España de su etapa en Green Lantern. Sin lugar a dudas, uno de mis dibujantes favoritos (¡a ver si consigo un dibujo!).

  • Pasqual Ferry: tremendo el nivel que está demostrando el ya veterano dibujante catalán en sus más recientes proyectos para Marvel Comics. Coincide su presencia en el certamen con la publicación de un tomo recopilatorio de su etapa en Superman, cortesía de Planeta DeAgostini Cómics. Por si fuera poco, ha recibido el premio Expocómic 2006 al Mejor Dibujante Nacional (recordemos que los premios se otorgan por votación popular).

  • Mark Buckingham: Ya destacó en su etapa como entintador de gran parte de las series del sello Vertigo, especialmente sus colaboraciones con Chris Bachalo (impresionantes las miniseries protagonizadas por Muerte). Ya como dibujante, ha participado en numerosos proyectos, pero ha sido con su sensacional trabajo en Fábulas con lo que ha logrado captar la atención de un público mucho más amplio. Tuve la ocasión de conocerlo durante Viñetas desde o Atlántico, en su edición de 2005, y puedo asegurar que, además de ser un profesional intachable, es un gran tipo.

Por último, comentaré aquellas novedades editoriales que ocupan un lugar preferente en mi lista de la compra. Este año tendré que cortarme, ¡que la vida en Madrid es muuuy cara!, de modo que por el momento, tendré que posponer la adquisición de algún que otro lanzamiento de lo más apetecible. Aquí está mi lista personal:

  • Green Lantern: Renacimiento: adquirida durante el día de ayer, la lectura de esta miniserie que supone el regreso al primer plano de actualidad comiquera de Hal Jordan, está resultando tremendamente satisfactoria. Tanto en lo narrativo, con el casi siempre competente Geoff Johns a la cabeza, como en el apartado gráfico, con un inspirado Ethan Van Sciver.

  • Green Lantern #1: Geoff Johns, Darwin Cooke, Carlos Pacheco, Ethan Van Sciver…el equipo creativo encargado de este número es un aval más que suficiente para darle una oportunidad a la nueva serie protagonizada por el Green Lantern original, donde se retoman los sucesos acontecidos en

  • Green Lantern: La Leyenda de la Llama Verde: Como podéis comprobar, tengo cierto interés por el personaje! 😉 Si además tenemos en cuenta que los guiones corren a cargo de Neil Gaiman, las dudas se despejan. Sin embargo, más de un comentario negativo en la blogosfera me dan que pensar. Ya comentaré por estos lares qué me ha parecido este cómic.

  • Cuenta atrás a las Crisis Infinitas: Preludio al próximo macroevento DC. Veremos si vale la pena…

  • Batman: El Anillo, la Flecha y el Murciélago: Batman, Green Lantern, y Green Arrow juntos, guinizados por Dennis O’Neill y dibujados por Greg Land. Si tenemos en cuenta que éstos son 3 de mis 4 personajes favoritos de DC (el otro es Flash), entenderéis porqué la selecciono.

  • Batman: Juegos de Guerra: bastante curiosidad tengo acerca de esta miniserie, que se publicará de forma independiente respecto a los tomos mensuales del personaje. El tiempo dirá si me equivoco o no…

  • Batman: El Contraataque del Caballero Oscuro: El Regreso del Caballero Oscuro fue una indiscutida obra maestra, y la edición Absolute de Planeta, una auténtica delicia (a pesar de que no me convencen los formatos Biblioteca Marvel, Clásicos DC, ni Absolute). Por lo que cuentan quienes han leído este cómic, poco o nada tiene que ver en cuanto al nivel de calidad con la primera parte, pero mi afán de completismo, y la cuidada edición me impulsan a comprarla. Aún así, es clara candidata a convertirse en compra a aplazar.

¡Todo DC! ¡Quién me lo iba a decir! 🙂 Durante lo que queda de semana, asistiré a tantos actos, presentaciones, proyecciones y sesiones de firmas como pueda, intentando dar cumplida cuenta de todo ello tanto en este blog como en Zona Negativa. Hasta entonces, para más información, os dejo este enlace a la página web oficial de Expocómic.

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)

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Firma Invitada: Pedro Marchán (Cruzando el Río Estigia / Donde Todo Se Acaba)

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Como bien comenta Pedro al inicio de su artículo, hace tiempo que esta colaboración se venía fraguando. De hecho, poco después de que por un casual tropezara con una bitácora llamada Cruzando el Río Estigia, momento en el que de forma casi instantánea se convirtió en una visita obligada en mi blogroll cuasidiario. Durante todo este tiempo, Pedro ha venido demostrando ser un bloggero de lo más activo, bien sea posteando reflexiones de carácter personal, crónicas deportivas, reseñas literarias (esporádicamente comiqueras) y demás artículos de interés.

Lejos de ser una muestra de peloteo o cortesía a nuestro invitado de hoy, no me resisto a recomendar una vez más tanto su blog como su recientemente inaugurada web. No sin antes darle las gracias a Pedro por su paciencia y su amabilidad al haber atendido mi petición (espero devolverte el favor algún día), os dejo con su estupendo artículo acerca del cómic Sky Dolls.

Hace bastante tiempo que David y yo nos perseguimos mutuamente para intentar sonsacarle al otro un artículo o un escrito que colgar en nuestras respectivas blogs. Ambos compartimos gustos televisivos, literarios y por supuesto comiqueros (¡hasta futbolísticos!) y no en vano somos lectores asiduos que nos prometimos colaborar el día en que nuestras ocupaciones nos dejaran respirar, por desgracia hasta en la falta de tiempo coincidimos. Después de muchas modificaciones de códigos fuente, actualizaciones de bitácora y creación de páginas web, y aprovechando que ando de vacaciones, recojo la proposición y el relevo para aportar mi granito de arena en “Aquí huele a azufre” con una de las series que sigo actualmente y que más me gustan (con permiso de “Powers” y “Universal War One”), la excepcional “Sky Doll” de Barbucci y Canepa publicada por Norma Editorial.

En un mundo donde la iglesia se ha convertido en un negocio controlado, donde el share televisivo domina las apariciones de la virgen, donde dos facciones sectarias caen en disputas por salvaguardar a su propio dios (¿quizás como en la sociedad que vivimos?), los fanáticos hacen colas interminables para poder presenciar los milagros de la papisa Ludovica.

Claro que con la llegada de los fieles, el tirón mediático aprovecha para vender y ofrecer servicios diversos a los clientes consumistas, servicios como el autolavado Heaven donde las muñecas Sky Doll hacen olvidar las penas a los afligidos mientras limpian sus naves, no en vano la Santa Madre ha proclamado que divertirse con ellas ya no es pecado.


El problema surge cuando, después de un altercado con un auto papal, la muñeca Noa va a ser apagada y es por ello que escapa escondiéndose como polizonte en una nave de un joven emisario llamado Roy.
A partir de aquí la acción está asegurada, más aún cuando horas después el jefe de Noa aparece asesinado en su despacho de Heaven.

Aunque a primera vista el argumento de esta colección pueda parecer excesivamente de contenido religioso no hay que dejarse engañar ya que ésta es sólo la premisa con la que se inicia la aventura de Noa, historia que no aburre ni se pierde en una marabunta de pasajes bíblicos, ni mucho menos, sino que divierte y entretiene por la ambientación de ciencia-ficción mezclada con ideas modernas y actuales, y por el choque entre personalidades tan dispares como el chaval y la robot, una chica artificial que con el paso de las páginas se planteará al más puro estilo Nexus su humanidad y el papel que el destino le ha asignado: las pesadillas que la abordan como si fueran el vaticinio de un reaparecer mesiánico con ella como protagonista no es como para estarse tranquila.

Pese a que la colección aparece a cuentagotas, sin ir más lejos, después de varios años sólo existen tres números y un libro de sketchbook en el mercado, para mí “Sky Doll” es una de las series europeas más interesantes y frescas del momento, superhéroes aparte.
Sin embargo, su publicación en tapa dura y color no deja de lado el ya aburrido debate acerca del precio que Norma debe aplicar a sus ediciones y he de admitir que es uno de los pocos trabajos por los que vale la pena pagar lo que se pide. Entre otras cosas porque pienso que Barbucci y Canepa, tándem creativo que se complementa a la perfección tanto dentro como fuera de la industria ya que son marido y mujer, ambos autores de la serie adolescente “Witch” y antiguos colaboradores de la factoría Disney (detalle que está a la vista en cada mueca, pantomima o expresión de los personajes), dotan a sus creaciones de una animación sorprendente sólo comparable a la viveza del universo animal de Blacksad que tantos éxitos y premios han cosechado en salones de todo el mundo, y modelan unas personalidades tan distantes como carismáticas que consiguen que el lector se familiarice en un par de números con las inquietudes de Roy y Noa, y también del malhumorado Jahu.
Es evidente que Barbucci y Canepa son dos autores con talento, la serie tiene humor y acción y erotismo y es evidente que la trama va aumentando en interés a medida que avanza y visitan otros planetas y el miraculator va añadiendo suspense al asunto pero si en algún apartado tiene que resaltar “Sky Doll”, ése es sin duda alguna en el dibujo.

Impresionante.
Si no fuera porque estamos frente a un álbum de papel, casi no distinguiríamos los dibujos de una peli de animación cualesquiera. Los detalles de las viñetas, la perfección de los trazos y sobre todo la aplicación del color, acuarela con pequeños toques de photoshop, hacen de esta serie una alegría para los ojos. Ha sido la demanda la que ha obligado a la editorial a incluir, entre número y número, el sketchbook de Noa, bocetos y esbozos de los cuales se nos muestra un pequeño adelanto en el segundo libro, titulado “Agua” y que también podéis saborear en la galería de su página web, aún en construcción.

Con todo esto, el único inconveniente que se me ocurre para achacarle a un trabajo tan redondo es, como ya he dicho, la demora en las entregas que mantienen a los seguidores con los dientes largos y una sensación de olvido bastante impaciente. El consuelo es que la espera merece la pena y se convierte en una recompensa.

Llegados a este punto doy por acabada mi intervención y visita en esta hospitalaria página con la recomendación hecha (resaltando que es una opinión personal que no tiene por qué ser compartida) y esperando que David tome ejemplo y me devuelva algún día el favor. Mientrastanto, ya sabéis: una muñeca que hace las veces de prostituta y las delicias de los transeúntes, la misma robot que lamenta no conocer la vida, una antigua papisa que aparentemente busca la reencarnación en ella, mundos oníricos, planetas que esconden secretos, facciones religiosas enfrentadas por el control de Papathea y un joven emisario corriente y moliente que poco a poco se enamora de Noa mientras intenta protegerla de caer en malas manos. ¿Os la váis a perder?

EX MACHINA: LA MARCA, de Brian K. Vaughan y Tony Harris

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Edición original: Ex Machina núms. 6 a 10. 
Edición española: septiembre de 2006; Norma Editorial.
Guión: Brian K. Vaughan.
Dibujo: Tony Harris.
Entintado: Tom Feister.
Color: JD Mettler.
Formato: tomo recopilatorio de 128 págs.
Precio: 12 €.

Hoy toca reseña de Ex Machina: La Marca, segundo tomo recopilatorio de una colección que se está ganando a pulso ser considerada como el mejor trabajo de su guionista. Y cuando el guionista en cuestión es Brian K. Vaughan, tal consideración no es poca. Sin más comencemos a comentar esta obra: 

SINOPSIS: “Al tiempo que lidia con diversos frentes en su carrera como alcalde de Nueva York, Mitchell Hundred trata de descubrir el paradero y las motivaciones de un asesino en serie que con su brutal y atípico modus operandi tiene en jaque a las fuerzas del orden de la ciudad. Pero lo más extraño es que este personaje parece estar de algún modo relacionado con los sucesos que otorgaron a Hundred la extraña habilidad de comunicarse con las máquinas”.

Estado de Emergencia supuso un prometedor inicio para esta peculiar serie. Peculiar por valerse de un atípico planteamiento, premisa y enfoque que hacía buena la combinación de género superheróico y político. Vaughan ostenta una trayectoria que hacía presagiar un resultado positivo de esta extraña combinación, pero era imposible anticipar la lucidez que desprenderían todas y cada una de las páginas de esta colección. En La Marca, el talentoso guionista de Cleveland conjuga a la perfección, cual habilidoso equilibrista, las dos vertientes argumentales de Ex Machina, proponiendo al lector una trama que bien podría proceder la más clásica de las películas de terror protagonizadas por el asesino en serie de turno.

Al mismo tiempo, gracias a una serie de flashbacks oportunamente introducidos durante todo el arco argumental, la acción se retrotrae al momento en que, coincidiendo con las primeras muestras de interés de la Agencia de Seguridad Nacional en investigar los restos del artefacto que dotó a Hundred de las extrañas habilidades que posee, éste se dispone a poner punto y final a su carrera superheróica para iniciar una prometedora trayectoria política. Estos pasajes sirven para comprender el carácter y las motivaciones de Mitchell, y su relación con Jackson Georges, agente de la A.S.N. que no tardará en ganarse la confianza de nuestro protagonista.

Como tercer pilar de la compleja, a la vez que fluida estructura de La Marca, nos encontramos con una interesante trama política, usada a la perfección por Vaughan para lanzar un par de cargas de profundidad a la sociedad estadounidense (en este caso se centra en las bodas entre homosexuales, y en el acoso mediático). El inusual alcalde tendrá que valerse de diversos tejemanejes, argucias y tretas para conseguir sus objetivos, sin que su imagen pública se resienta, lo cual le puede valer más de un disgusto en su vida privada. De paso, se deja patente que los grupos de presión y los medios de comunicación son tan temibles como el peor de los supervillanos.  

En definitiva: un argumento de lo más curioso, salpicado de brillantes reflexiones morales y políticas que sirven como elemento enriquecedor de una trama y unos personajes perfectamente desarrollados. Si a esto sumamos una sabia dosificación de la intriga que rodea el origen del protagonista, y un trepidante sentido del ritmo, estamos ante un cómic que roza la genialidad (estoy seguro de que con el paso del tiempo y los números, la alcanzará de lleno). Por si ello fuera poco, el encargado de plasmar gráficamente este torrente de ideas es un Tony Harris pletórico: elegancia, detallismo, dinamismo y expresividad al servicio de una gran historia. 

Si en la anterior reseña de esta serie mis comentarios fueron de lo más entusiastas, en esta ocasión me veo en la obligación de reafirmarme en lo dicho, insistiendo una vez más en catalogar a Ex Machina como un título imprescindible, merecedor de mi más efusiva recomendación.

Artículo anteriormente publicado en esta bitácora:

• Ex Machina: La Marca.

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)