¿Marvel o DC?, esa absurda dicotomía…

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…o “Cronología de una pasión desmedida por el 9º Arte”

“¿Los Rolling Stones o los Beatles?, ¿Coca-Cola o Pepsi?, ¿Nesquik o Cola-Cao?, ¿Barça o Real Madrid?, ¿rubias o morenas?, ¿letras o ciencias?” Desde nuestra más tierna infancia, numerosos convencionalismos sociales, e imperativos de orden cuasicategórico nos empujan a una inevitable y agotadora sucesión de elecciones que, si bien es cierto que en determinados supuestos está más que justificada por el carácter irreconciliable de las opciones barajadas, no en menos ocasiones propicia decisiones de corte tan sesgado como injusto. ¿Porqué contentarse con los blancos y los negros, teniendo a nuestro alcance gamas cromáticas que nos ofrecen una variedad casi infinita de tonalidades? Saludable ejercicio sería el de recapacitar acerca de este extremo, decantándonos por la conjunción en detrimento de la alternancia más a menudo de lo que lo hacemos, para de este modo comprobar la veracidad de la máxima “En la variedad está el gusto”.

Leyendo las líneas precedentes no es difícil deducir que servidor está divagando, y que lejos estoy de la plenitud de mis facultades, y es que esto del insomnio inesperado sienta terriblemente mal (echémosle la culpa a Spanair o, siendo benévolos, a las condiciones meteorológicas), más aún si cuando escribo estas líneas el calendario marca un mayúsculo e intimidatorio LUNES, precedido por un fin de semana que, como viene siendo costumbre, ha sabido a poco. De modo que no estaría de más que toda aseveración realizada en este estado de semiinconsciencia fuera puesta en cuarentena por los pocos, pero osados y valientes, habituales de esta bitácora.

Retomando el hilo, circunscribiré el difuso debate inicial al mundo de los cómics en general, y a mi experiencia personal como lector, en particular. Desde los inicios de mi afición por el mundillo, mis predilecciones siempre se han decantado por los tebeos publicados por la llamada “Casa de las Ideas”. No es de extrañar, si tenemos en cuenta que durante mi desarrollo como consumidor de historietas, me fogueé con títulos tan representativos como Los 4 Fantásticos de John Byrne y el Daredevil, de Frank Miller, La Muerte del Capitán Marvel, de Jim Starlin, y por encima de todos, La Patrulla-X de Chris Claremont, John Byrne, Paul Smith, y compañía, colección que propiciaría que mi afición se convirtiera en pasión. Por el camino, disfruté de forma más esporádica con aventuras de Spiderman, Los Vengadores, el Factor-X de Louise y Walter Simonson, y demás títulos marvelitas. Suficientes razones que, sumadas a la irregular edición es España de los cómics DC propiciaron que me decantara casi en exclusiva por los cómics Marvel (contando con ilustres y eventuales excepciones, como Batman y, sobre todo, Los Nuevos Titanes de Marv Wolfman y George Pérez).

Con la llegada de los nefastos años noventa el panorama cambió, habida cuenta de los importantes cambios que sacudieron la industria. Durante esta década, la calidad de gran parte de los cómics “mainstream” brillaba por su ausencia: los dibujantes mas “cool” abandonaron el cobijo propiciado por las grandes editoriales para lanzarse a un desenfreno empresarial, camuflado bajo el brillo cegador de las portadas holográficas, y unas páginas interiores que representaban un vigoroso e insistente homenajeaban al mal gusto. Un par de números de un par de colecciones fue mi escasa aportación a las arcas de Todd McFarlane y compañía.

Con esta década también llegó la tímida insinuación de que Chris Claremont, lejos de ser un semidios, era humano. Sus guiones ya no rezumaban la fantasía, clase y saber hacer de antaño, y por momentos daba la sensación de no tener nada más que contar en la franquicia mutante (por aquel entonces ignoraba que unos años más tarde, la situación empeoraría drásticamente). Franquicia que por cierto, durante esta época, vio multiplicados sus títulos de forma realmente significativa. A título personal, estos años supusieron mi primer contacto con los crossovers masivos, como fueron el caso de Inferno, La Canción del Verdugo y La Era del Apocalipsis. No fueron memorables, pero al menos cumplieron con lo mínimo exigible a un evento de estas características. Consecuencia más directa: un significativo incremento, letal para mi delicado presupuesto, del gasto mensual en cómics. Durante estos añas también tuve la fortuna de descubrir los trabajos firmados por el más alternativo Frank Miller, como puede ser el caso de Ronin y Sin City, y de más genial Alan Moore, autor de dos de los clásico entre los clásicos: V de Vendetta y Watchmen.

Con la llegada del nuevo siglo, y la “madurez” (así, entre comillas) proporcionada por la acumulación de experiencia como lector, llegó la apertura de horizontes. Más colecciones Vertigo (The Sandman, Hellblazer, Fábulas, Y, El Último Hombre,…), incursiones en obras de un tono completamente diferente al que acostumbraba frecuentar (Maus), y finalmente… el desconcierto provocado por la sucesión de carambolas que propiciaron el baile de derechos de publicación de cómics norteamericanos en España (Planeta -Panini – Norma). A este respecto cabe comentar que, si bien es cierto que desde entonces el bolsillo sufre como nunca, no menos cierto es que como lector, es una gozada poder disfrutar de una oferta tan variada de títulos, colecciones y editoriales, lo cual ha conllevado la publicación de material que, de otro modo, probablemente no habría visto la luz en España.

El cambio más significativo en mi rutina comiquera ha sido el redescubrimiento del Universo DC. Con tantos años como lector incondicional de Marvel, la fuerte apuesta de Planeta DeAgostini Cómics por la publicación de las más variadas series de la “Distinguida Competencia”, ha supuesto todo un soplo de aire fresco, tremendamente necesario en un momento en el que disfrutar de mi género preferido (si, soy “pijamero” de toda la vida, lo reconozco), se había convertido en un triste ejercicio de inercia sentimental. Batman, The Flash, Green Lantern, Green Arrow, Catwoman, Jóvenes Titanes, Clásicos Dc: Nuevos Titanes, Hellblazer, 100 Balas, Transmetropolitan… se han convertido en razones de peso que, esgrimidas con cadencia mensual, reafirman la pasión que siento por este medio.

Pero a esto habría que sumar la reciente o inminente publicación de títulos Marvel realmente atractivos, como el volumen 2 de The Ultimates, el X-Factor de Peter David y Ryan Sook, X-Men: Génesis Mortal, o las etapas de Ed Brubaker y Billy Tan en La Patrulla-X, y Mike Carey y Chris Bachalo al frente de X-Men. ¿Tal vez en un futuro próximo podremos disfrutar del Irredimible Hombre Hormiga de Kirkman? ¿o de Nextwave, de Warren Ellis y Stuart Immonen?

¿Alguien da más? La recuperación del mejor material de la línea Wildstorm, y ABC Comics por Norma, la continuación de Strangers in Paradise y Concrete, la aparición de nuevas editoriales como Kraken, que posibilitarán la publicación de clásicos del cómic británico procedentes de la mítica cabecera 2000AD, nuevas aventuras de Mark Grayson, alias Invencible, cortesía de Aleta Ediciones, editorial que también nos ofrcerá una 2ª edición de la Línea Bonelli (Nathan Never, Dylan Dog y Martín Mystère); más entregas de ese cómic tan especial titulado Jack Staff (Recerca Editorial), nuevos tomos de Usagi Yojimbo, la continuación de las road-movies post-apocalíptica narradas en Los Muertos Vivientes e Y, El Último Hombre…Y quién sabe…¡tal vez hasta me atreva con el manga y la BD!

Formularé de nuevo la pregunta ¿Marvel o DC? Mi respuesta: Las dos. Y muchas más. Cuanta más mejor. Lo importante es no cerrarse, estar abierto a nuevos personajes, historias y autores. Porque tal vez ahí fuera, en las estanterías de nuestras librerías especializadas habituales, hay un cómic esperando a abrirnos los ojos, dispuesto a demostrarnos que nuestros prejuicios estaban totalmente infundados, dispuestos a dejar constancia una vez más una vez más de la amplia variedad de géneros, autores y estilos que hacen de los cómics, los tebeos, o las historietas, un medio de expresión artística tan válido, respetable y enriquecedor como el que más. Y es que, aunque este artículo sería digno del mismísimo Perogruyo, no podría terminarlo sin tomarme la libertad de alterar los versos firmados en su día por Mick Jagger, para expresar la misma idea aplicada a un ámbito cultural diferente…

Sé que son sólo cómics…¡pero me gustan!

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)

PD: respondiendo las preguntas formuladas en las primeras líneas de este escrito, diré que “The Rolling Stones, Coca-Cola, Nesquik, Barça, rubias y letras”. Aunque no necesariamente por ese orden. : )

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9 comentarios en “¿Marvel o DC?, esa absurda dicotomía…

  1. sips, ahora mismo tenemos una situación en la que cualquier puede encontrar lo que realmente le gusta en las baldas de una librería especializada. Hay que aprovecharlo… aunque el bolsillo sufra. Total, para qué comer 3 veces al día pudiéndolo hacer sólo 2? 😛 😛

    Respondiendo a tus preguntas… Beatles, Fanta Limón, ColaCao, Ninguno, Pelirrojas y Letras ^_^’

  2. DC, Rolling Stones, Pepsi, Paladín ;D, Real Madrid, morenas y mixtas… ¿Alguna pregunta más? XD

    Y sí… un poquito de Marvel (u otras), de Beatles, Coca-Cola, Cola Cao, Real Madrid (el Barcelona nunca y menos con la directiva actual), morenas (las rubias me dan yuyu… y eso que la mayoría son teñidas) y mixtas… nunca viene mal, pero vamos, que la primera línea es la clara…

  3. Jajajaja!sois unos cracks!

    IvaNn, ¿comes dos veces al dia?eso es vicio!así no hay quien se compre ediciones Absolute, Clásicos DC, Marvel Monsters y coleccionables varios!y lo primero es lo primero! 😉

    Eugenio, del Barça me quedo con el equipo, no con la directiva, aunque tiene gran parte de mérito en lo que lograron los últimos años. Pocas veces se fichó tanto y tan bien. Y más que rubias tendría que haber dicho castañas, pero bueno…

    Un saludo!

  4. Supongo que a muchos nos pasa lo mismo, empiezas con uno…y poco a poco amplias tu horizonte comiquero disfrutando de todo tipo de generos, editoriales, comics, que al final todo es leer buenos cómics, o cómics que nos gusten dando igual su proveniencia o su editorial, aunque siempre queda un cariño especial a los cómics con los que comenzaste tu afición.
    Mis respuestas: Rolling Stones,Coca Cola, Nesquik, Barça, y en principio pelirrojas, pero también rubias y también morenas…cierto que con el tinte no sabes cual dee ser el color real, por último, de letras.
    Un Saludo!

  5. PD: la influencia de tu blog, me ha hecho comprarme un libro de Paul Auster, la triología de Nueva York, a ver que tal esta…(todo ocurrió en plenas últimas compras navideñas, verlo y pensar en tu blog…y…me lo compro…) bueno
    Otro saludo…

  6. Podría suscribir tu estupendo post palabra por palabra. O casi, porque de las bebidas y los equipos mencionados, no me interesa ninguno. Yo soy de cerveza y ajedrez; y del tema mujeril… ¿qué demonios importa el color del pelo? 🙂

    Eso sí, Stones forever.

  7. Vaya, Kike, pues en cuanto te lo acabes, pásate por aquí para dejar tu opinión acerca de La Trilogía de Nueva York (contiene Ciudad de Cristal), de todos modos, para comenzar con Auster, te habría recomendado El Palacio de la Luna, o Leviatán. Aunque bueno…ya me dirás qué te parece, ok? 😉

    Gracias, Fran!Y si, Stones forever! 🙂 Conste que mi Postdata iba en tono jocoso, aunque la mayoría de mis respuestas son ciertas.

    Un saludo!

  8. Coincido con lo que comentas, David. Es que se puede sentir más empatia hacia una colección o personaje, pero lo que veo totalmente ilógico es que se menosprecie algo únicamente por el logo editorial que lleva en la portada. A mi dadme buenos tebeos, sean de la editorial que sea.

    Saludos!

  9. Yo llege a esa conclusion hace ya unos años. Yo pago yo eligo. Cierto es que DC no ha tenido mucha suerte en españa, con tanto baile de editoriales, que si zinco, que si Norma, que si planeta. Afortunadamente ( o no) hemos podido disfrutar de las las joyas de la editorial, en distintos ofrmatos, y en distintos precios todo hay que decirlo. Y creo que hay es dode mas han perdido los heroes de DC.

    Yo ya hace tiempo que deje el exclusivo mundo de lo ssuperheroes para disfrutar del comic en general, asi, es de agradecer tambien el comic europeo que nos llega de lla mano de Sins entido, dolmen, devir o la pequeña de planeta BD.
    Si el comic es bueno, trankilos que llegar llegara.

    Salu2

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