Firma Invitada: Pedro Marchán (Cruzando el Río Estigia / Donde Todo Se Acaba)

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Como bien comenta Pedro al inicio de su artículo, hace tiempo que esta colaboración se venía fraguando. De hecho, poco después de que por un casual tropezara con una bitácora llamada Cruzando el Río Estigia, momento en el que de forma casi instantánea se convirtió en una visita obligada en mi blogroll cuasidiario. Durante todo este tiempo, Pedro ha venido demostrando ser un bloggero de lo más activo, bien sea posteando reflexiones de carácter personal, crónicas deportivas, reseñas literarias (esporádicamente comiqueras) y demás artículos de interés.

Lejos de ser una muestra de peloteo o cortesía a nuestro invitado de hoy, no me resisto a recomendar una vez más tanto su blog como su recientemente inaugurada web. No sin antes darle las gracias a Pedro por su paciencia y su amabilidad al haber atendido mi petición (espero devolverte el favor algún día), os dejo con su estupendo artículo acerca del cómic Sky Dolls.

Hace bastante tiempo que David y yo nos perseguimos mutuamente para intentar sonsacarle al otro un artículo o un escrito que colgar en nuestras respectivas blogs. Ambos compartimos gustos televisivos, literarios y por supuesto comiqueros (¡hasta futbolísticos!) y no en vano somos lectores asiduos que nos prometimos colaborar el día en que nuestras ocupaciones nos dejaran respirar, por desgracia hasta en la falta de tiempo coincidimos. Después de muchas modificaciones de códigos fuente, actualizaciones de bitácora y creación de páginas web, y aprovechando que ando de vacaciones, recojo la proposición y el relevo para aportar mi granito de arena en “Aquí huele a azufre” con una de las series que sigo actualmente y que más me gustan (con permiso de “Powers” y “Universal War One”), la excepcional “Sky Doll” de Barbucci y Canepa publicada por Norma Editorial.

En un mundo donde la iglesia se ha convertido en un negocio controlado, donde el share televisivo domina las apariciones de la virgen, donde dos facciones sectarias caen en disputas por salvaguardar a su propio dios (¿quizás como en la sociedad que vivimos?), los fanáticos hacen colas interminables para poder presenciar los milagros de la papisa Ludovica.

Claro que con la llegada de los fieles, el tirón mediático aprovecha para vender y ofrecer servicios diversos a los clientes consumistas, servicios como el autolavado Heaven donde las muñecas Sky Doll hacen olvidar las penas a los afligidos mientras limpian sus naves, no en vano la Santa Madre ha proclamado que divertirse con ellas ya no es pecado.


El problema surge cuando, después de un altercado con un auto papal, la muñeca Noa va a ser apagada y es por ello que escapa escondiéndose como polizonte en una nave de un joven emisario llamado Roy.
A partir de aquí la acción está asegurada, más aún cuando horas después el jefe de Noa aparece asesinado en su despacho de Heaven.

Aunque a primera vista el argumento de esta colección pueda parecer excesivamente de contenido religioso no hay que dejarse engañar ya que ésta es sólo la premisa con la que se inicia la aventura de Noa, historia que no aburre ni se pierde en una marabunta de pasajes bíblicos, ni mucho menos, sino que divierte y entretiene por la ambientación de ciencia-ficción mezclada con ideas modernas y actuales, y por el choque entre personalidades tan dispares como el chaval y la robot, una chica artificial que con el paso de las páginas se planteará al más puro estilo Nexus su humanidad y el papel que el destino le ha asignado: las pesadillas que la abordan como si fueran el vaticinio de un reaparecer mesiánico con ella como protagonista no es como para estarse tranquila.

Pese a que la colección aparece a cuentagotas, sin ir más lejos, después de varios años sólo existen tres números y un libro de sketchbook en el mercado, para mí “Sky Doll” es una de las series europeas más interesantes y frescas del momento, superhéroes aparte.
Sin embargo, su publicación en tapa dura y color no deja de lado el ya aburrido debate acerca del precio que Norma debe aplicar a sus ediciones y he de admitir que es uno de los pocos trabajos por los que vale la pena pagar lo que se pide. Entre otras cosas porque pienso que Barbucci y Canepa, tándem creativo que se complementa a la perfección tanto dentro como fuera de la industria ya que son marido y mujer, ambos autores de la serie adolescente “Witch” y antiguos colaboradores de la factoría Disney (detalle que está a la vista en cada mueca, pantomima o expresión de los personajes), dotan a sus creaciones de una animación sorprendente sólo comparable a la viveza del universo animal de Blacksad que tantos éxitos y premios han cosechado en salones de todo el mundo, y modelan unas personalidades tan distantes como carismáticas que consiguen que el lector se familiarice en un par de números con las inquietudes de Roy y Noa, y también del malhumorado Jahu.
Es evidente que Barbucci y Canepa son dos autores con talento, la serie tiene humor y acción y erotismo y es evidente que la trama va aumentando en interés a medida que avanza y visitan otros planetas y el miraculator va añadiendo suspense al asunto pero si en algún apartado tiene que resaltar “Sky Doll”, ése es sin duda alguna en el dibujo.

Impresionante.
Si no fuera porque estamos frente a un álbum de papel, casi no distinguiríamos los dibujos de una peli de animación cualesquiera. Los detalles de las viñetas, la perfección de los trazos y sobre todo la aplicación del color, acuarela con pequeños toques de photoshop, hacen de esta serie una alegría para los ojos. Ha sido la demanda la que ha obligado a la editorial a incluir, entre número y número, el sketchbook de Noa, bocetos y esbozos de los cuales se nos muestra un pequeño adelanto en el segundo libro, titulado “Agua” y que también podéis saborear en la galería de su página web, aún en construcción.

Con todo esto, el único inconveniente que se me ocurre para achacarle a un trabajo tan redondo es, como ya he dicho, la demora en las entregas que mantienen a los seguidores con los dientes largos y una sensación de olvido bastante impaciente. El consuelo es que la espera merece la pena y se convierte en una recompensa.

Llegados a este punto doy por acabada mi intervención y visita en esta hospitalaria página con la recomendación hecha (resaltando que es una opinión personal que no tiene por qué ser compartida) y esperando que David tome ejemplo y me devuelva algún día el favor. Mientrastanto, ya sabéis: una muñeca que hace las veces de prostituta y las delicias de los transeúntes, la misma robot que lamenta no conocer la vida, una antigua papisa que aparentemente busca la reencarnación en ella, mundos oníricos, planetas que esconden secretos, facciones religiosas enfrentadas por el control de Papathea y un joven emisario corriente y moliente que poco a poco se enamora de Noa mientras intenta protegerla de caer en malas manos. ¿Os la váis a perder?

Firma Invitada: Eugenio Quintana (¿Quién me mandaría a mí?)

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Una vez más, he recibido con sorpresa y agradecimiento una nueva colaboración para la sección Firma Invitada de Aquí Huele a Azufre… En esta ocasión, contaremos con la participación de Eugenio Quintana, conocido por su ecléctico blog ¿Quién me mandaría a mí?. Os dejo con sus reflexiones comiqueras, no sin antes aprovechar la ocasión para agradecerle el haber aceptado mi invitación, y la premura con la que me ha enviado su artículo.

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)

¡¡Ya iba siendo hora!! Pero me estoy adelantando… Empecemos por el principio.

Me encuentro con David en el messenger un viernes por la noche… El pobre está haciendo los retoques de última hora a su post del día siguiente en Zona Negativa y yo he entrado a mirar el correo…

Mantenemos una charla durante un rato sobre temas intranscendentes (lo siento, os pongáis como os pongáis la tercera película de los X-Men es mala, muy mala, pero ese no es el tema…). Si os digo que debido a las fechas nos encontramos en un momento dado comparando los gastos de compras Saloneras tampoco os extrañará…

Sí, fue en el fin de semana del Salón, ya sabéis, esas fechas en las que los buenos aficionados nos quedamos en casa relamiéndonos de nuestras compras porque, entre otras cosas, nos hemos quedado sin pasta para hacer nada más…

Durante la charla David me ofrece formar parte de esa excelsa tradición de su blog que es la “Firma Invitada”, pienso para mí (y, por supuesto, no lo digo en voz alta) “ya era hora, coñe”…

Entonces, alegre porque se le haya ocurrido invitarme, se me ocurre otra cosa “¿y de qué narices hablo yo ahora?. Hábilmente, intento sonsacar a David, el muy maldito me responde diciéndome que el tema y la extensión son libres… “Mierda”, pienso. Sin pistas, sin límites… Uso la cabeza, pienso un poco: “¿sobre qué no he leído nada o poco en el blog de David?” La respuesta llega al poco tiempo… “sobre manga”.¡¡Ahí está mi tema!! Voy a aprovechar para hablar de manga en el blog de David… Pero no soy un experto, así que tengo que investigar un poco…

Primero acudo al diccionario de la R.A.E., encuentro lo siguiente:

manga 1. 

(Del lat. manĭca).

1. f. Parte del vestido en que se mete el brazo.

2. f. Tubo largo, de cuero, caucho o lona, que se adapta principalmente a las bombas o bocas de riego, para aspirar o para dirigir el agua.

3. f. En algunos balandranes, pedazo de tela que cuelga desde cada hombro casi hasta los pies.

4. f. Parte del eje de un carruaje, donde entra y voltea la rueda.

5. f. Especie de maleta de mano abierta por los extremos, que se cierran con cordones.

Y tropecientas definiciones más que no vienen al caso… Por aquí no vamos a llegar a ningún lado. ¿Qué puedo hacer? La respuesta llegó un rato después, si la R.A.E. no es capaz de ayudarme, seguro que la Wikipedia podrá…

Busco “manga” en la Wikipedia y me encuentro lo que sigue:

Manga es la palabra japonesa para designar a la historieta. Se traduce, literalmente, como "dibujos caprichosos" o "garabatos"; fuera del Japón, se la utiliza exclusivamente para referirse a la historieta japonesa.

Eyyyy, por aquí sí puede haber tema… En ese momento me doy cuenta de una cosa, ¿a santo de qué voy a hablar yo de manga? ¡¡Pero si a veces confundo el shonen con el shojo!! (Vale, yo tampoco sé de lo qué estoy hablando, pero parece ser que es un error muy gordo… Pero… ¡¡si casi se escriben igual!!).

La madre de… ¡¡con todo lo que llevo escrito y no sirve para nada!! ¿Qué hago yo ahora? Uhmm, ¿y si utilizo otro de los temas de los que hemos hablado? Es curioso, pero esto de ser aficionados a los cómics tiene un mal a los que pocos pueden escapar… ¡La obsesión por coleccionar!Noooo, no me estoy refiriendo a la saga aquella demencial de Bob Harras en Los Vengadores que mezclaba a los Eternos con una raza de parásitos extraterrestres… Aunque podría hacerlo, claro. Pero, a lo que me estoy refiriendo es, si alguien sigue leyendo a estas alturas del post, a la obsesión esa que tenemos los lectores de cómics por una colección determinada que nos impide dejarla a pesar de lo malo que puedan ser determinadas etapas…

Mi obsesión personal es la colección de Los 4 Fantásticos, exceptuando un breve período de tiempo que estuvo en posesión de mi primo, siempre he seguido esta serie… (para que no haya dudas, decir que fueron unos españoles quienes me hicieron dejar de coleccionar la serie…)

Y mira que ha tenido etapas malas… Así, sin pensarlo mucho, podría citar unas cuantas… pero no lo voy a hacer, recuerdo haber dicho hace algún tiempo que a mí la etapa de Simonson no me había parecido nada del otro jueves y… bueno, son recuerdos muy tristes y desagradables, prefiero no hablar de ello (aunque claro, si hablas mal de Simonson a un fan de Thor, ya sabes lo que te espera).

El problema principal de Los 4 Fantásticos es que, cada X tiempo llega alguien que cree que va a poder hacerlo mejor que todos los anteriores y no tiene nada mejor que hacer que ponerse a realizar remakes sobre las historias que ya se han contado antes…

ff john byrne.jpgSí, primero lo hizo Byrne, y fue ¿gracias? a Byrne por lo que me enganché a los 4F… sí, sería un remake de lo que ya habían realizado Stan Lee y Jack Kirby, pero coñe, ¡¡era un remake en condiciones!! Las situaciones suenan a ya conocidas, pero su gran acierto es que las actualiza… los personajes evolucionan, ¡¡les pasan cosas!!. Qué increíble tratamiento a la Mujer Invisible, qué maravilla la manera de llevar el enamoramiento de Johnny y Alicia (para mí era Alicia, que luego se sacasen a una skrull de la manga… en fin…), qué maravilla el cambio de La Cosa por Hulka y la manera de tratar su sustitución…

Vamos, que los 4F le deben mi afición a Byrne y sólo a Byrne… porque después… ¡qué manera de degenerar la cosa (no, Ben Grimm, no)! Que si ahora vuelve La Cosa y ya no somos 4… que si en realidad La Cosa no volvía porque sólo estaba de paso… que si ahora sí que vuelve La Cosa pero los que se van son Reed y Sue… que si ahora tenemos un grupo rarísimo con una inhumana y una mujer maltratada… que si ahora tenemos dos Cosa(s)… que si…

Y así hasta una innumerable sucesión de acontecimientos variados (eso no se puede negar) pero que llegan a su punto álgido cuando nos enseñan esto…ff paul ryan.jpg

¡¡Los Cuatro Fantásticos con chupas de cuero, pistolones y mujeres con poca ropa!!

¡¡Ni con esas consiguieron echarme de la serie!! Es más, recuerdo con cierto cariño esa etapa de los 4F… que sí, que lo digo en serio, era una época en la que cualquier cosa podía pasar (estaba seguro de que no iba a durar para siempre, claro), pero, de buenas a primeras, podía pasar cualquier cosa…

Debo reconocer que tanto la mala (supuestamente, que yo no estoy de acuerdo con ello) etapa de Los 4 Fantásticos como la de Los Vengadores provocaron algo como los Heroes Reborn

ff jim lee.jpg¿Y qué era Heroes Reborn? La segunda gran recreación de los 4F después de la de Byrne… ¿cuál fue su mayor problema? Para mí, opinión personal e intransferible, la lentitud, tardaban seis números en contarte lo que Lee y Kirby contaban en, como mucho, uno… Y claro, así no hay Dios que lo resista… Y tuvieron que volver al redil.

Inicialmente no tenía mala pinta esa vuelta al redil, Lobdell (Dios nos coja confesados) y Alan Davis… Vale, no tenía mala pinta el dibujo, porque el guión… Tres números después para ¿arreglar? dicho desaguisado, le dan la patada a Lobdell y ¿contratan a Claremont?. Por desgracia Alan Davis también se marcha y le entregan los pinceles a Salvador Larroca… El mayor problema de esta nueva etapa es que los 4F pasaron a convertirse en una sucursal X (no, porno no, eso ya sucedió con DeFalco y Ryan), si no que era la colección número X que trataba temas que tendrían que haber aparecido en una colección de mutantes… concretamente, en Excalibur… Y claro… después de chopocientos números a alguien se le ocurrió devolver a Claremont a los mutantes y llegaron unos españoles a substituirles… pero no continuó Larroca (lo cual debo decir que me pareció un grave error, al menos él sí dibujaba los cómics)…ff carlos pacheco.jpg

Como comprenderéis no voy a decir prácticamente nada sobre esta etapa… ya han dicho los propios autores muchas cosas en los cómics publicados en España…algunos dirán que son justificaciones, otros dirán que son cómics malos (y yastá)… Si os digo que yo dejé la serie en este momento… ¿adivináis en qué sector estoy yo?

En fin, todo lo malo (y lo bueno) tiene un final y después de los españoles llegaron Waid y Wieringo y la colección volvió a mi poder sin más sobresaltos…Ahora mismo estoy dudando mucho de la etapa de Stracz pero… eyyy, ya hemos pasado por esto, seguro que acaba por marcharse él también…

Resumiendo: El completismo es un mal muy extendido entre los lectores de cómics…Lo sé, lo sé, pero… ¿a que no podéis evitarlo? Ahora saldrán los cientos de lectores que sólo siguen a un autor determinado y tal a decir que no está tan extendido…

En fin, qué queréis que os diga, nunca os he considerado aficionados al cómic ;)Y así, haciendo amigos, me despido, espero que David me sepa perdonar el tocho que le he enchufado y no lamente haberme invitado a participar en su aperiódica sección “Firma Invitada

Nada más.

Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaadios

Firma Invitada: Eugenio Quintana (¿Quién me mandaría a mí?)

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Una vez más, he recibido con sorpresa y agradecimiento una nueva colaboración para la sección Firma Invitada de Aquí Huele a Azufre… En esta ocasión, contaremos con la participación de Eugenio Quintana, conocido por su ecléctico blog ¿Quién me mandaría a mí?. Os dejo con sus reflexiones comiqueras, no sin antes aprovechar la ocasión para agradecerle el haber aceptado mi invitación, y la premura con la que me ha enviado su artículo.

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)

¡¡Ya iba siendo hora!! Pero me estoy adelantando… Empecemos por el principio.

Me encuentro con David en el messenger un viernes por la noche… El pobre está haciendo los retoques de última hora a su post del día siguiente en Zona Negativa y yo he entrado a mirar el correo…

Mantenemos una charla durante un rato sobre temas intranscendentes (lo siento, os pongáis como os pongáis la tercera película de los X-Men es mala, muy mala, pero ese no es el tema…). Si os digo que debido a las fechas nos encontramos en un momento dado comparando los gastos de compras Saloneras tampoco os extrañará…

Sí, fue en el fin de semana del Salón, ya sabéis, esas fechas en las que los buenos aficionados nos quedamos en casa relamiéndonos de nuestras compras porque, entre otras cosas, nos hemos quedado sin pasta para hacer nada más…

Durante la charla David me ofrece formar parte de esa excelsa tradición de su blog que es la “Firma Invitada”, pienso para mí (y, por supuesto, no lo digo en voz alta) “ya era hora, coñe”…

Entonces, alegre porque se le haya ocurrido invitarme, se me ocurre otra cosa “¿y de qué narices hablo yo ahora?. Hábilmente, intento sonsacar a David, el muy maldito me responde diciéndome que el tema y la extensión son libres… “Mierda”, pienso. Sin pistas, sin límites… Uso la cabeza, pienso un poco: “¿sobre qué no he leído nada o poco en el blog de David?” La respuesta llega al poco tiempo… “sobre manga”.¡¡Ahí está mi tema!! Voy a aprovechar para hablar de manga en el blog de David… Pero no soy un experto, así que tengo que investigar un poco…

Primero acudo al diccionario de la R.A.E., encuentro lo siguiente:

manga 1. 

(Del lat. manĭca).

1. f. Parte del vestido en que se mete el brazo.

2. f. Tubo largo, de cuero, caucho o lona, que se adapta principalmente a las bombas o bocas de riego, para aspirar o para dirigir el agua.

3. f. En algunos balandranes, pedazo de tela que cuelga desde cada hombro casi hasta los pies.

4. f. Parte del eje de un carruaje, donde entra y voltea la rueda.

5. f. Especie de maleta de mano abierta por los extremos, que se cierran con cordones.

Y tropecientas definiciones más que no vienen al caso… Por aquí no vamos a llegar a ningún lado. ¿Qué puedo hacer? La respuesta llegó un rato después, si la R.A.E. no es capaz de ayudarme, seguro que la Wikipedia podrá…

Busco “manga” en la Wikipedia y me encuentro lo que sigue:

Manga es la palabra japonesa para designar a la historieta. Se traduce, literalmente, como “dibujos caprichosos” o “garabatos”; fuera del Japón, se la utiliza exclusivamente para referirse a la historieta japonesa.

Eyyyy, por aquí sí puede haber tema… En ese momento me doy cuenta de una cosa, ¿a santo de qué voy a hablar yo de manga? ¡¡Pero si a veces confundo el shonen con el shojo!! (Vale, yo tampoco sé de lo qué estoy hablando, pero parece ser que es un error muy gordo… Pero… ¡¡si casi se escriben igual!!).

La madre de… ¡¡con todo lo que llevo escrito y no sirve para nada!! ¿Qué hago yo ahora? Uhmm, ¿y si utilizo otro de los temas de los que hemos hablado? Es curioso, pero esto de ser aficionados a los cómics tiene un mal a los que pocos pueden escapar… ¡La obsesión por coleccionar!Noooo, no me estoy refiriendo a la saga aquella demencial de Bob Harras en Los Vengadores que mezclaba a los Eternos con una raza de parásitos extraterrestres… Aunque podría hacerlo, claro. Pero, a lo que me estoy refiriendo es, si alguien sigue leyendo a estas alturas del post, a la obsesión esa que tenemos los lectores de cómics por una colección determinada que nos impide dejarla a pesar de lo malo que puedan ser determinadas etapas…

Mi obsesión personal es la colección de Los 4 Fantásticos, exceptuando un breve período de tiempo que estuvo en posesión de mi primo, siempre he seguido esta serie… (para que no haya dudas, decir que fueron unos españoles quienes me hicieron dejar de coleccionar la serie…)

Y mira que ha tenido etapas malas… Así, sin pensarlo mucho, podría citar unas cuantas… pero no lo voy a hacer, recuerdo haber dicho hace algún tiempo que a mí la etapa de Simonson no me había parecido nada del otro jueves y… bueno, son recuerdos muy tristes y desagradables, prefiero no hablar de ello (aunque claro, si hablas mal de Simonson a un fan de Thor, ya sabes lo que te espera).

El problema principal de Los 4 Fantásticos es que, cada X tiempo llega alguien que cree que va a poder hacerlo mejor que todos los anteriores y no tiene nada mejor que hacer que ponerse a realizar remakes sobre las historias que ya se han contado antes…

ff john byrne.jpgSí, primero lo hizo Byrne, y fue ¿gracias? a Byrne por lo que me enganché a los 4F… sí, sería un remake de lo que ya habían realizado Stan Lee y Jack Kirby, pero coñe, ¡¡era un remake en condiciones!! Las situaciones suenan a ya conocidas, pero su gran acierto es que las actualiza… los personajes evolucionan, ¡¡les pasan cosas!!. Qué increíble tratamiento a la Mujer Invisible, qué maravilla la manera de llevar el enamoramiento de Johnny y Alicia (para mí era Alicia, que luego se sacasen a una skrull de la manga… en fin…), qué maravilla el cambio de La Cosa por Hulka y la manera de tratar su sustitución…

Vamos, que los 4F le deben mi afición a Byrne y sólo a Byrne… porque después… ¡qué manera de degenerar la cosa (no, Ben Grimm, no)! Que si ahora vuelve La Cosa y ya no somos 4… que si en realidad La Cosa no volvía porque sólo estaba de paso… que si ahora sí que vuelve La Cosa pero los que se van son Reed y Sue… que si ahora tenemos un grupo rarísimo con una inhumana y una mujer maltratada… que si ahora tenemos dos Cosa(s)… que si…

Y así hasta una innumerable sucesión de acontecimientos variados (eso no se puede negar) pero que llegan a su punto álgido cuando nos enseñan esto…ff paul ryan.jpg

¡¡Los Cuatro Fantásticos con chupas de cuero, pistolones y mujeres con poca ropa!!

¡¡Ni con esas consiguieron echarme de la serie!! Es más, recuerdo con cierto cariño esa etapa de los 4F… que sí, que lo digo en serio, era una época en la que cualquier cosa podía pasar (estaba seguro de que no iba a durar para siempre, claro), pero, de buenas a primeras, podía pasar cualquier cosa…

Debo reconocer que tanto la mala (supuestamente, que yo no estoy de acuerdo con ello) etapa de Los 4 Fantásticos como la de Los Vengadores provocaron algo como los Heroes Reborn

ff jim lee.jpg¿Y qué era Heroes Reborn? La segunda gran recreación de los 4F después de la de Byrne… ¿cuál fue su mayor problema? Para mí, opinión personal e intransferible, la lentitud, tardaban seis números en contarte lo que Lee y Kirby contaban en, como mucho, uno… Y claro, así no hay Dios que lo resista… Y tuvieron que volver al redil.

Inicialmente no tenía mala pinta esa vuelta al redil, Lobdell (Dios nos coja confesados) y Alan Davis… Vale, no tenía mala pinta el dibujo, porque el guión… Tres números después para ¿arreglar? dicho desaguisado, le dan la patada a Lobdell y ¿contratan a Claremont?. Por desgracia Alan Davis también se marcha y le entregan los pinceles a Salvador Larroca… El mayor problema de esta nueva etapa es que los 4F pasaron a convertirse en una sucursal X (no, porno no, eso ya sucedió con DeFalco y Ryan), si no que era la colección número X que trataba temas que tendrían que haber aparecido en una colección de mutantes… concretamente, en Excalibur… Y claro… después de chopocientos números a alguien se le ocurrió devolver a Claremont a los mutantes y llegaron unos españoles a substituirles… pero no continuó Larroca (lo cual debo decir que me pareció un grave error, al menos él sí dibujaba los cómics)…ff carlos pacheco.jpg

Como comprenderéis no voy a decir prácticamente nada sobre esta etapa… ya han dicho los propios autores muchas cosas en los cómics publicados en España…algunos dirán que son justificaciones, otros dirán que son cómics malos (y yastá)… Si os digo que yo dejé la serie en este momento… ¿adivináis en qué sector estoy yo?

En fin, todo lo malo (y lo bueno) tiene un final y después de los españoles llegaron Waid y Wieringo y la colección volvió a mi poder sin más sobresaltos…Ahora mismo estoy dudando mucho de la etapa de Stracz pero… eyyy, ya hemos pasado por esto, seguro que acaba por marcharse él también…

Resumiendo: El completismo es un mal muy extendido entre los lectores de cómics…Lo sé, lo sé, pero… ¿a que no podéis evitarlo? Ahora saldrán los cientos de lectores que sólo siguen a un autor determinado y tal a decir que no está tan extendido…

En fin, qué queréis que os diga, nunca os he considerado aficionados al cómic ;)Y así, haciendo amigos, me despido, espero que David me sepa perdonar el tocho que le he enchufado y no lamente haberme invitado a participar en su aperiódica sección “Firma Invitada

Nada más.

Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaadios

Firma Invitada: Yipee_Gambit (Cámara y Acción…)

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Nueva entrega de la sección Firma Invitada, y en esta ocasión hay que darle la bienvenida a este rincón de la blogosfera a Yipee_Gambit, bloggero anteriormente conocido por bitácoras como Confesiones de una mente fan, Knithx, y actualmente por la recién estrenada Cámara y Acción. No sin antes agradecerle la gentileza que ha tenido al haber invertido parte de su tiempo libre en redactar esta reseña acerca de 12 Monos, genial película del ex-Monthy Phyton Terry Gilliam, os dejo con su estupendo artículo.

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)DOCE MONOS

12 Monos (1995) -Director: Terry Gilliam. -Reparto: Bruce Willis, Brad Pitt, Madeleine Stowe, David Morse. -Género: Mezcla de ciencia-ficción, drama y thriller. -Duración: 129 min. Argumento

En el año 2035, la raza humana se ha extinguido casi totalmente, debido a un virus letal que se propagó por toda la Tierra. Un pequeño grupo, de aproximadamente un 1% de la población mundial todavía sobrevive en el subsuelo, y espera regresas pronto a la superficie. Cole, uno de esos supervivientes y un ex-convicto es enviado al pasado para descubrir como combatir el virus en el futuro. Sin embargo, no todo es tan fácil como parece. Un fallo al enviarlo al pasado llevará a Cole a una extrema situación, donde sólo con su habilidad y memoria, y la ayuda de la gente de la época, conseguirá detener el virus y así salvar a la población terrestre…o no.Opinión

12 Monos, dirigida por Terry Gilliam, pasa por ser una de las películas que menos reconocimiento ha tenido en su momento. Sólo el paso de los años ha conseguido subirla hasta donde se merece: una de las mejores películas de ciencia-ficción de todos los tiempos y una de las mejores películas de la historia. Y es que la película que lleva la firma del ex–Monty Python es sin duda una gran obra maestra.El guión, apabullante. Cada pieza encaja perfectamente en un puzzle que, aunque al principio parezca sólo comprensible para el director del film, poco a poco se va mostrando al público, dejándonos ver que cada detalle, cada pequeño trozo que ya hemos ido visionando en la película nos está dejando pistas hacia el desenlace. Un desenlace que, aunque al principio parezca bastante claro, no es realmente lo que parece. A medida que pasan los minutos, y es quizás uno de los aspectos más interesantes de la película, se nos van mostrando teorías que se van desmontando sucesivamente, y que hace que el final, aunque al principio parezca cantado, en realidad sea una sorpresa que no puedes llegarte a imaginar.

Las actuaciones, increíbles. Actores ahora ya consagrados que realmente conectan con sus personajes, intensificando así la historia. Desde el protagonista, Cole (Bruce Willis), el convicto enviado al pasado que sufre extraños sueños y sobre el que descansa toda la responsabilidad de salvar a la raza humana de la extinción total; hasta la doctora Railly (Madeleine Stowe), que aunque se muestra reacia a creer a Cole, el “supuesto” viajero del tiempo, no puede evitar pensar que quizás haya más verdad en sus palabras de lo que se imagina. Y mención especial a Brad Pitt como el loco Jeffrey Goines, que borda una interpretación bizarra y desquiciada del residente del psiquiátrico.

Por último, destacar también la labor del equipo técnico que se encuentra detrás de esta película, ya que aspectos el ambiente, como los escenarios, como la iluminación, etc. se nos muestran de una manera absolutamente brillante, creando escenas totalmente memorables y que quedarán grabadas en la retina del espectador.El único detalle o aspecto negativo de la historia quizás sea que en ocasiones, debido a que pasado y futuro se mezclan, algunas de las imágenes o secuencias se nos pueden hacer repetitivas o cansinas, dando la sensación de que sobran. Este aspecto, de todos modos, no debe ser interpretado totalmente de manera negativa, ya que incrementa el caos y desorden de la historia, lo que lleva conduce a una mayor sorpresa al final.

Frase de la película: "No estoy loco, ahora lo entiendo. Soy mentalmente divergente" (Bruce Willis) Lo mejor: Las actuaciones y el guión, que nos meten de lleno en una historia de ciencia ficción que enganchará desde el primer al último minuto a los espectadores. Lo peor: Nada destacable, excepto quizás algunas escenas que quizás parecen muy redundantes y cansinas.

Firma Invitada: Alberto Benavente (Zona Negativa)

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Nueva entrega de esta aperiódica sección. Y de nuevo tengo que darle las gracias a nuestro invitado por su generosidad: dedicar parte de su tiempo libre a redactar este post, y compartir algunos de sus pensamientos con nosotros sólo merece mis más sincero agradecimiento. Lo cierto es que me ha emocionado lo atípico, sincero y agradecido del post escrito por Alberto Benavente, compañero del Equipo ZN y contertulio en amenas conversaciones vía MSN. Más que un colega, un buen amigo. Os dejo con su post.

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)

Lleva David pidiéndome un report desde el día que me incorpore al equipo de Zona Negativa. Y siempre le he dicho que “Encantado”. Que “No Problemo”. “Ok. Sure. Va, venga. La semana que viene”. Etc.Debido a diversos problemas laborales, personales y de salud, nunca encontraba el momento justo. Lo que me lleva a pensar en algo que, en principio, no tiene nada que ver con los comics.

¿Qué estoy haciendo con mi vida? ¿Cómo soy realmente?

Depende a quién le preguntes. Para mi madre, mi vida es un autentico caos, donde sólo caben tres cosas. Los cómics, el ordenador y mis salidas nocturnas. Problemas de no verme más que en contadas ocasiones a lo largo de la semana.

Si le preguntas a mi tío, te dirá que no sabe muy bien a qué me dedico.

Mi primo te dirá que me gana siempre al Pro Evolution (Lo cual es mentira, todo sea dicho).

Mis amigos te dirán que estoy como una cabra.

Mis amantes…Bueno…según a cual le preguntes te dirá que muy bien y otras no tanto.

Si le peguntas a mis compañeros/as de trabajo diario…pues casi como las amantes. Que de puta madre y menudo capullo. Lo mismo que opino yo de ellos, todo sea dicho.

Si le preguntas al del estanco, te dirá que “Menudos cabrones los de las tabaqueras” (Lleva diciendo eso desde hace dos semanas…de ahí no sale el pobre).

Si le preguntas al portero de mi escalera…espera…no le podréis preguntar mucho…siempre está en el bar el muy mandril.

Si le preguntas a la empresa con la que trabajo, te dirán que”El numero XXXX es un buen trabajador. Nunca da problemas.”

Coño, si es que si le preguntas a esa chica que siempre me encuentro en el metro, una morenaza guapísima que tiene los ojos mas hermosos que he visto jamás, te dirá…Coño, vete a preguntarle y me cuentas qué te dice.

Y podríamos seguir hasta el infinito y más allá. Hasta llegar a mí mismo.

De un tiempo a esta parte, la vida me ha dado muchísimos palos. Creo que desde hace unos tres años para aquí. No hay jodida manera de levantar cabeza. O no la había, hasta ahora.

El hecho de que unos completos desconocidos, me acojan, me den “curro” y sean unas personas podidamente estupendas, me ha hecho cambiar mi visión de las cosas. No me entendáis mal. No es que necesite el apoyo y el empuje de completos desconocidos para que mi vida tenga sentido. Simplemente me ha reconciliado con el ser humano. En serio.

Hará cosa de un año y medio, un amigo de toda la vida, me propuso ser socios en un negocio (Una librería /papelería/Kiosco). El negocio en sí, ya estaba montado. Su hermana lo comenzó. Pero lo cargó con 4 millones de los de antes de deudas. La muy puta. Y dejo al pobre chaval en bragas. “Ahí te quedas, hermano”. Dejé mi trabajo seguro, fijo y que últimamente me reportaba dinero y chicas a gogó, para embarcarme en el proyecto. La cosa, como era de esperar, no fraguó. Mi amistad con mi colega se fue al carajo y yo me quede con varios millones, de los de antes, de deuda. Puta madre.

Pero aquella experiencia me sirvió para encontrar a nuevos amigos. Una tienda de comics cercana hizo el milagro. Gente majísima que aun hoy, me apoyan y aconsejan, a pesar de que piensen que estoy como una cabra. Todos ellos son geniales. No sé qué hubiera hecho sin ellos.

Después de aquello, vino el caos. No encontraba (o no quería encontrar) trabajo. Me sumí en una semi depresión que nunca supe muy bien a qué se debía. Tres meses, chicos/as. Tres meses de rascarme los huevos y dejar que me creciera la barba. Hasta que un día, en un puto día, todo aquello cambio.

Suena el teléfono, y uno de aquellos curriculums que envías sin ninguna esperanza, resulta que ha dado sus frutos. Curro. Ole y ole. Puta madre. Ya no soy un parásito de la sociedad. Qué bien y viva la madre que me parió.

Pero aun había más. Del resultado de esos tres meses de mierda, donde no hacia más que conectarme a Internet todo el santo día, vino la luz.

Fui invitado a formar parte del equipo de Zona Negativa. Un curro que, pensaba que era mucho menos arduo de lo que es. Pero que me ha reportado grandísimas cosas.
Lo primero, unas serie de gente que pronto se han convertido en amigos. O cuanto menos, gente con la que me puedo reír y aprender. De lo más importante en la vida. Aunque ellos no lo sepan, me han ayudado muchísimo. Han sido ese apoyo diario (y que lo sean por muchos años) que necesitaba para no meterme de nuevo en un pozo de rutina, crispación y stress.

Aun recuerdo una de las primeras conversaciones que tuve con David, humilde anfitrión de este vuestro blog, donde me decia: “Tio, no te estreses. Disfruta con lo que haces. Nadie te fuerza a hacer las cosas a la de ya. Disfruta el momento”.

De eso, ya hace como tres meses. Y estoy disfrutando como un enano.

Pero diréis: “Y este notas, ¿para que me explica su vida? ¿Qué esto es un blog de comics, tío.”

Y ahí voy. Los comics. Esa afición que me empezó de pequeñito. Esa afición tan denostada por el publico. Eso que me quita el sueldo casi todos los meses. Esa pasión que nunca pensé me pudiera dar nada más que lecturas más o menos buenas, me ha devuelto la esperanza. Gracias a eso, he conocido a las personas con las que comparto mi vida a diario. Eulalia, David, Gerard, Dani, Jordi, Sole, Rafa…. Y mis compañeros de ZN David, Raul, Toni, Sergio, Juan Carlos, Pablo, Juanjo….todos ellos, son el denominador común de mi “nueva” vida, gracias a los comics.

¿Qué estoy haciendo con mi vida?

Disfrutarla a cada segundo. Como un cabron.

Firma Invitada: Laintxo (La Espada de Orión / Es la Hora de las Tortas)

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Tras semanas de ausencia, regresa a Aquí Huele a Azufre.. la sección “Firma Invitada”. Hoy tenemos la suerte de poder contar con la participación de Laintxo, bloggero de pro, y artífice de la genial bitácora La Espada de Orión, y copartícipe de Es La Hora de Las Tortas.
El tema de su estupendo artículo, un interesante repaso y reflexión sobre la década de los 90 en el comic-book americano.
Agradeciéndole de nuevo a Laintxo su colaboración, y comentando que el sábado colgaré un artículo sobre Leave it to Chance, de James Robinson y Paul Smith en Zona Negativa, os dejo con el artículo.
Un saludo y hasta pronto! (eso espero)

LOS 90: LOS AÑOS OSCUROS

Los que sean más o menos asiduos de La espada de Orión y sabrán que tanto el que escribe esto como los otros dos colaboradores ocasionales somos fanáticos de los comics de los años 80. Puede que así dicho suene un poco fuerte, pero tampoco es para menos. Estamos ante la década de Watchmen y Dark Knight revolucionando el género de superhéroes, los años en que los X-Men de Claremont y el Superman de Byrne llevaban a los más alto las historietas de tíos en mallas y otros muchísimos que darían para rellenar casi un blog entero (a post diario).

Quizá, además de por sus méritos propios, los años noventa por contraste resulten tan nefastos en líneas generales. Los años 90 en el mundo del comic se podrían resumir en dos términos: Imagen y Especulación.

McFarlane en estado puro¿Imagen por que? Sé que casi no hace falta que os responda, pero voy a hacerlo para meternos en situación. A principios de los 90 hubo toda una serie de autores que comenzaron a despuntar. En común tenían su juventud y que todos eran dibujantes. Además todos ellos venían con una nueva estética debajo del brazo y ganas de comerse el mundo. El público respondió con mucho más éxito del esperado y esos jóvenes dibujantes se convirtieron en estrellas. Este éxito combinado con esa pasión y esas ganas de hacerse un hueco entre los grandes motivaron que dichos dibujantes tomaran el mercado. Cuando se produjo esta explosión, la plantilla al completo de estos niños terribles trabajaban para Marvel, pese a que muchos se habían formado en DC.

Así Todd McFarlane y Erik Larsen se hicieron con Spiderman, mientras que Jim Lee, Whilce Portaccio, Rob Liefeld y Marc Silvestri se adueñan de los mutantes. Con las dos franquicias más grandes de Marvel, el mercado era suyo.

textoalternativo Sumado a esto se encuentra el hecho de las grandes editoriales surgieron estrategias como los continuos crossovers, las portadas alternativas o con efectos especiales. Aún estando todo preparado para vender, nadie esperaba los 2,5 millones de ejemplares vendidos de Spiderman de McFarlane, los 4 millones X-Force de Liefeld o los 8 millones de los X-Men de Jim Lee. Este grupo de hot artist (término que se acuñó en esta época) se habían hecho los amos del cotarro, querían más y Marvel no les dio lo que pedían (derechos de sus personajes, aunque lo que querían era más dinero). El paso siguiente fue la fundación de Image. Los seis antes comentados se unieron a Jim Valentino (con más experiencia en el campo de las independientes) y crearon una editorial que hacía honor a su nombre. Toda una línea de tebeos en los que lo único que encontrábamos era pura imagen: dibujantes hot, personajes plagiados, colores infográficos, portadas múltiples…

la espectacularidad por encima de todo

La respuesta de las grandes editoriales fue responder con más de lo mismo y esto generó los peores años del comic en cuanto a calidad. Es cierto que en esta época se dieron joyas como Sandman, Clandestine o Starman, pero eran las menos y no eran tan cool como los festivales de dientes apretados, batallas desde la primera página, splash pages omnipresentes y rayitas a tutiplén. Incluso autores consagrados cambiaron de estilo para adoptar el estilo hot y los guionistas aprendieron a guionizar como si fueran un dibujante de Image. Pero todo este tema seguía vendiendo… al menos durante un tiempo.

Por otro lado se comenzó a dar un fuerte fenómeno de especulación. Los frikis yankis compraban varias copias de cada número para revender más tarde a precios exorbitantes. El boom no paraba de crecer y parecía que este tipo de mercado no se acabaría nunca… hasta que se acabó.

Los frikis éramos tontos, pero hasta cierto punto. Consciente o inconscientemente nos empezábamos a dar cuenta de cuál era el mérito de aquellos comics: La novedad. Una vez lo nuevo no nos llenaba como antes, nos íbamos percatando de lo que algunos decían hace mucho. Esos comics no tenían guión y estaban plagados de errores. Incluso algunos de los autores hot abanderados cambiaron poco a poco de planteamiento, ellos también lo habían visto pero era demasiado tarde. Llegó la bancarrota de Marvel. A DC le valió el estar respaldada por Warner, porque ni La Muerte de Superman (otro de los burdos trucos de la época) pudo salvarla de un salvaje descenso de ventas. Ni Image vendía como antes. La industria estaba en crisis porque el comic mainstream sufría la mayor crisis creativa de su historia.

textoalternativoY así sin venir a cuento, un tipo (guionista) que llevaba varios años en el negocio sin que nadie se diera cuenta se percató de que era hora de recuperar los superhéroes en toda su grandeza. Sabía que era los superhéroes clásicos eran algo con menos tirón que la vieja novedad de Image pero con una fecha de caducidad mucho más distante. Acompañado por un ilustrador entonces desconocido se embarcó en una obra que marcaría el inicio del fin del ciclo de mecha corta de las grandes armas y los dientes apretados. El guionista se llamaba Kurt Busiek, el dibujante Alex Ross y la obra Marvels. Aunque considero a Busiek un gran guionista no me parece que Marvels sea una obra equiparable a las grandes de los 80, pero si hay que reconocer que fue un gran comic en el momento concreto y que fue la responsable de que las cosas fuesen cambiando y de que volviéramos a leer tebeos a gusto.

Ya hacia el año 2000 llegaría Joe Quesada con su Marvel Knights y, con él Kevin Smith el primer bombazo del mundo del cine, que daría lugar a la etapa en la que aún nos encontramos sumergidos.

Pero eso es otra historia…