Paul Auster, Premio Príncipe de Asturias

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De un tiempo a esta parte, esta bitácora ha venido nutriéndose de contenidos ajenos al mundo del cómic, y aunque pretendo equilibrar la balanza en cuanto disponga de tiempo libre, no puedo evitar hacerme eco de la noticia que acabo de leer en la edición on-line de El País:

"El escritor estadounidense Paul Auster (Nueva Jersey, 1947) ha sido distinguido hoy en Oviedo con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2006 al imponerse en la última votación a su compatriota Philip Roth. En su acta el jurado destaca que Auster ha sido premiado "por la renovación literaria que ha llevado a cabo al unir lo mejor de las tradiciones norteamericana y europea, innovar el relato cinematográfico e incorporar a la literatura algunas de sus aportaciones".

"Con su exploración de nuevos ámbitos de la realidad, Auster ha conseguido atraer a jóvenes lectores al dar un testimonio estéticamente muy valioso de los problemas individuales y colectivos de nuestro tiempo", concluye el acta del jurado, que ha sido leída por su presidente, Víctor García de la Concha. Desde que en 1999 el Premio Príncipe de Asturias de las Letras se hizo extensivo a escritores de todo el mundo, Auster es el cuarto autor anglosajón que se alza con el galardón tras Doris Lessing, Arthur Miller y Susan Sontag."

Ni que decir tiene que me alegro de que se reconozca la obra de quien , sin lugar a dudas, es mi escritor favorito, y aprovecharé la ocasión para recomendar efusivamente la lectura de cualquiera de sus libros, algunos de los cuales reseñaré en breve en Aquí Huele a Azufre… Por cierto, puestos a buscar relación alguna con el 9º Arte, comentar que en su día David Mazucchelli y Paul Karasik realizaron una adaptación al cómic de la novela de Auster La Ciudad de Cristal, recientemente reeditada por la editoria Anagrama.

Para finalizar, os deja este enlace al artículo que en su día escribí acerca de Paul Auster.

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)

Una investigación filosófica, de Philip Kerr

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Edición original: A Philosophical Investigation; Chatto & Windus; Londres, 1992.
Edición española: Editorial Anagrama, Colección Compactos, 1ª edición; julio de 2000.
Número de páginas: 383.
Precio: 7’81 €.
Curiosa lectura la que acabo de finalizar. Una Investigación Filosófica, mezcla de géneros que pretende trascender más allá de los límites inherentes a toda clasificación preestablecida, se erige como una propuesta caracterizada por la originalidad en su planteamiento y forma, aún sin lograr plenamente el resultado buscado.

SINOPSIS: “Londres, año 2013. Un psicópata está dejando un macabro rastro de sangre por toda la ciudad. La inspectora jefe Jakowicz, encargada de resolver el caso, descubre que el asesino se llama Wittgenstein y sus víctimas Darwin, Byron, Kant, Spinoza, Keats, Locke, Dickens, Bertrand Russell, Sócrates… Son nombres en clave, utilizados para preservar el anonimato, de personas fichadas en el Programa Lombroso, que el Gobierno ha puesto en marcha en fase experimental para tener controlados a todos los ciudadanos potencialmente predispuestos a cometer crímenes violentos.

Pero el individuo al que se le adjudicó el nombre de Wittgenstein resulta ser demasiado inteligente -logra infiltrarse en el sistema informático y acceder a las verdaderas identidades de las personas fichadas -, estar demasiado loco – decide matar a esos potenciales asesinos en nombre del bien común – y ser demasiado lúcido -manipula y pervierte la lógica de Wittgenstein, transformándola en una lógica criminal; convierte sus asesinatos en proposiciones filosóficas; reta y provoca a la policía mediante una parodia de El Asesinato considerado como una de las bellas artes de Thomas De Quincey; y obliga a la inspectora Jakowicz a seguir sus reglas del juego, a cuestionarse su noción del bien y del mal, a admitir que la personalidad de un psicópata puede resultar fascinante…”

La premisa, innegablemente atractiva y original, es plasmada por Kerr valiéndose de un recurso narrativo que no por conocido de resulta menos eficaz (y quizás también efectista): compaginar la narración en primera persona de la protagonista y el antagonista. A lo largo de estas 383 páginas, el lector alterna la aproximación a las pesquisas realizadas por Jake (así le gusta que la llamen), Inspectora Jefe de New Scotland Yard, con la lectura del diario personal del asesino.
Precisamente lo curioso y relativamente novedoso de esta novela radica en el modo en que el asesino justifica sus actos: recurriendo a premisas, razonamientos y argumentaciones filosóficas, interpretadas de forma torticera, resultando especialmente curiosas las conversaciones, entre la Inspectora y el asesino, teñidas de un tono eminentemente intelectual.

La mezcla de géneros es relativa, pues pese a contar con elementos de ciencia-ficción, género negro, y thriller, prevalece el tono policíaco, empleándose los elementos antes citados como meros recursos y justificaciones argumentales.

Pero para bien y para mal, este libro es hijo de su tiempo (1992), y la influencia de la ya mítica película El Silencio de los Corderos, de Jonathan Demme (1991), es demasiado evidente. Pese a ello, y aunque la intensidad e interés de la trama sufre algún que otro altibajo, resulta una lectura amena, entretenida, y por momentos embaucadora.

Recientemente se ha anunciado que Chris Carter, creador de la genial serie de T.V. Expediente-X, será el encargado de dirigir la adaptación cinematográfica de esta historia que, a priori, contiene todos los elementos necesarios para cristalizar en un trepidante thriller.

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)

Paul Auster: El azar como parte de la realidad

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Durante el caluroso mes de agosto de 2003, compaginé productivas jornadas de estudio (destinadas a superar una asignatura de la carrera en la convocatoria de septiembre) con ocupaciones más reconfortantes. Entre ellas, la lectura, fiel aliada y compañera durante interminables esperas en la parada del autobús, y demás tiempos muertos.
Fue entonces cuando la fortuna, el azar, o quizás el destino, se alió con el lector compulsivo que escribe estas líneas. Rebuscando algún libro en las estanterías de mi casa, me topé con Leviatán, obra de un tal Paul Auster. Ni que decir tiene que quedé absolutamente fascinado con el escrito en cuestión, y hoy, 2 años y pico después, puedo afirmar que a Leviatán le siguieron La trilogía de Nueva York (Ciudad de Cristal, Fantasmas y La Habitación Cerrada), El país de las últimas cosas, El Palacio de la Luna, La música del azar, Mr. Vértigo, Tombuctú, El libro de las ilusiones, La noche del oráculo, A salto de mata, La invención de la soledad y Experimentos con la verdad (que a su vez contiene El Cuaderno Rojo).
Partiendo de personajes marcados por acontecimientos que cambian sus vidas de forma radical (adquisición de una herencia, muerte de un ser querido, extrañas llamadas telefónicas, enfermedades, accidentes, etc…), y valiéndose de su innegable talento como narrador, Auster construye inolvidables historias trufadas de elementos y experiencias autobiográficas camufladas con habilidad hasta confundirse con las peculiares vivencias de unos protagonistas impulsados por el azar, la casualidad, y lo inesperado, a una tan incesante como traumática busqueda de la propia identidad.
Así, el escritor de New Jersey analiza temas universales como la soledad, la amistad, las relaciones paternofiliales, las relaciones de pareja, o como comenté con anterioridad, una búsqueda de la propia identidad que roza lo obsesivo. De paso, y por el camino, se permite construir personajes inolvidables, destinados a hacerse un hueco en el imaginario de quienes se rinden ante el indudable buen hacer de quien por muchos es considerado como uno de los grandes escritores de la narrativa contemporánea. Claros ejemplos podrían ser Nashe y Pozzi (La Música del Azar), Benjamin Sachs (Leviatán), Willy Christmas y Mr. Bones (Tombuctú), Héctor Mann (El Libro de las Ilusiones) o Marco Stanley Fogg y Kitty Wu (El Palacio de la Luna).
Resulta tremendamente reconfortante visitar las páginas de los libros firmados por este genial autor, quien ha logrado embaucarme como pocos con su hábil y sugerente prosa. Recomiendo fervientemente la lectura de cualquiera de sus libros, y aprovecho la ocasión para recordar lo que ya anunció en su día el carcelero mayor del reino tebeístico internauta: la Editorial Anagrama reeditará la novela gráfica Ciudad de Cristal (publicada en su día por Ediciones La Cúpula), basada en la novela homónima de Auster (recopilada a su vez en La Trilogía de Nueva York), y adaptada por Paul Karasik y David Mazzucchelli. Una de las compras imprescindibles en este mes de noviembre cargado de novedades.
Un saludo y hasta pronto! (eso espero)
(P.D.: El retrato de Paul Auster que ilustra este artículo es obra de la artista francesa Marie Lessard)

Recomendación: El Juego de Ender

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En 1977, Orson Scott Card escribió en la revista Analog Magazine un relato de cienca-ficción protagonizado por un joven genio militar, llamado a salvar a la humanidad de una invasión extraterrestre. Apenas 8 años más tarde, ese relato se convirtió en El juego de Ender, estupendo libro considerado unánimemente como una de las obras maestras del género, que a su vez sirvió de precursor a la denominada Saga de Ender.
SINOPSIS: “La Tierra se ve amenazada por la especie extraterrestre de los Insectores, seres que se comunican telepáticamente y que se consideran totalmente distintos de los humanos, a los que quieren destruir. Para vencerles, la humanidad necesita de un genio militar y por ello se permite el nacimiento de Ender, que es el tercer hijo de una pareja en un mundo que ha limitado estrictamente a dos el número de descendientes”.

Partiendo de esta premisa, Card invita al lector a asistir al descubrimiento, entrenamiento, y eclosión de un pequeño genio, llamado a convertirse en algo que no busca ser: un héroe.
Ambientada en el año 2077, la novela describe el duro proceso de entrenamiento de Andrew Wiggin, alias Ender, en la Escuela de Batalla de la Flota Internacional, influyente organismo militar encargado de organizar la resistencia humana a una posible invasión de los Insectores. Allí, no tardará en destacar entre sus compañeros, convenciendo a sus instructores de que él puede ser liderar a un ejército de niños que bien podrían ser la última esperanza de la humanidad.
Si bien este genial libro encaja perfectamente dentro de los parámetros de la ciencia-ficción, quizás su mayor riqueza radique en la habilidad y talento de Card para describir de forma brillante los sentimientos del protagonista, que van desde la ira, hasta la añoranza, pasando por el temor y la rivalidad, logrando de esta forma involucrar al lector desde la primera página. Especialmete brillante es la plasmación de la relación entre Ender y sus antagónicos hermanos: Valentine y Peter, protagonistas de una interesante trama paralela, vital para el desarrollo de la saga.
Card daría continuación a esta obra con La voz de los muertos, Ender el Xenocida e Hijos de la Mente, atípicas novelas de contenido casi filosófico o metafísico, muy alejadas del espíritu inicial, narrando una historia unitaria, continuada de un libro a otro.
Con posterioridad, el escritor estadounidense comenzaría una nueva saga, más cercana al tono juvenil de la historia original, que narraría los mismos hechos, pero esta vez desde la perspectiva de otro de sus personajes: Bean. Esta nueva saga estaría formada por los siguientes títulos: La Sombra de Ender (cuya lectura estoy disfrutando actualmente), La Sombra del Hegemón, Marionetas de la Sombra y La Sombra del Gigante que se publicará en España el próximo mes de noviembre.
Por cierto, el director Wolfgang Petersen planea desde hace años dirigir una película basada en las aventuras de Ender, a partir de un guión firmado de un Orson Scott Card que recientemente ha dado sus primeros pasos en el mundo del cómic como guionista de la miniserie Ultimate Iron Man, ilustrada por Andy Kubert.
En definitiva, un libro sorprendente, adictivo e imprescindible, que no defraudará a quienes le de una oporunidad.
Un saludo y hasta pronto! (eso espero)