Teme a los cazadores

Estándar

A punto de estrenarse la adaptación televisiva de Los muertos vivientes, aprovecho la oportunidad para ponerme al día en la reseña de los tomos recopilatorios publicados por Planeta DeAgostini Cómics. En este ocasión, bajo el título Teme a los cazadores, Robert Kirkman y Charlie Adlard vuelven a demostrar el perfecto estado de forma de la veterana colección.

Como siempre, a un click de distancia, en Zona Negativa…

Haced click sobre la imagen para acceder a la reseña

Anuncios

Más entrevistas y reseñas

Estándar

Pasa el tiempo de una forma vertiginosa, nos acercamos al 5º aniversario de esta bitácora, y desgraciadamente no cambia su enfoque, reducida a un mero archivo de cuanto contenido preparo para Zona Negativa. Y lo cierto es que los últimos meses han sido bastante ajetreados, continuando con la publicación -más irregular de lo que me gustaría- de entrevistas y reseñas, que continúan engrosando los índices correspondientes de este blog (haced click sobre las imágenes para acceder a los contenidos anunciados).

• Comienzo el repaso con Terry Moore quien, junto a autores de la talla de Jeff Smith o Dave Sim, dio un impulso decisivo al cómic independiente norteamericano de principios de la década de los 90 del siglo pasado. Precisamente en los albores del boom mainstream protagonizado por los fundadores de Image Comics (potenciado por los especuladores ansiosos por hacerse con una ingente cantidad de copias de determinados tebeos), este grupo de historietistas supieron ampliar la oferta existente, a través de tebeos temática y estilísticamente alejados de los cánones imperantes en la época. Uno de los casos más representativos fue el de Strangers in Paradise, colección creada por Moore, convertida en una extraña combinación de géneros y estilos, que fueron desde el slice of life, hasta el género negro, pasando por la comedia más desmadrada. Una suerte de entrañable, divertido y adictivo culebrón que enganchó a un servidor como pocos tebeos o han hecho. Durante el Salón Internacional del Cómic de Barcelona de 2008, Sergio Robla y un servidor tuvimos la oportunidad de entrevistarlo, confirmando la impresión de que, además de un grandísimo historietista, es un tipo sencillamente encantador.

• También tuvimos la oportunidad de preparar una extensa entrevista dividida en dos partes con David Lafuente, a quien el adjetivo de “promesa del mundo del cómic” se le ha quedado totalmente obsoleto. Confirmado ya como una de las realidad nacionales -e internacionales- más interesantes del panorama contemporáneo, el dibujante asturiano comparte créditos en la actualidad con el guionista Brian Michael Bendis en Ultimate Comics: Spiderman. A lo largo de la entrevista publicada en Zona Negativa, dividida en dos partes, José Torralba, Raúl López y quien escribe estas líneas, formulamos numerosas preguntas alusivas a ésta y otras cuestiones, rememorando las diferentes etapas de su carrera profesional: desde los estudios cursados en la Escuela de Arte de Oviedo, hasta la ya comentada Ultimate Comics: Spiderman, pasando por su experiencia como retratista en juicios, sus primeros pasos en el mundo del cómic y, por supuesto, el desembarco en las grandes editoriales norteamericanas.

• Finalizamos la recopilación de entrevistas con la realizada a los integrantes de la tropa Bull Damm: Víctor Santos, Kenny Ruiz, Pere Pérez, Enrique V. Vegas, Vicente Vegas y Joan Fuster. Tras la charla a seis bandas mantenida en 2007, decidimos repetir la experiencia con motivo de la publicación de su nuevo cómic en común, en esta ocasión de temática bélica. Durante esta nueva entrevista, no solo comentamos detalles acerca del pasado, presente y futuro de la saga Bull Damm, sino también acerca de los derroteros por los que discurren las carreras profesionales de este particular grupo de colegas, convertidos en exponentes de una nueva generación de historietistas españoles que, poco a poco, están logrando hacerse un hueco en la industria nacional e internacional.

• Termino este post haciendo referencia a las últimos artículos y reseñas preparadas para Zona Negativa. Por desgracia, últimamente me encuentro mucho más cómodo desarrollando artículos extensos, en detrimento de reseñas breves. Y digo por desgracia, porque el tiempo (o la falta del mismo, para ser más exactos) impide que pueda publicar con regularidad contenidos de este tipo. Así que no ha quedado más remedio que compaginar ambos tipos de contenido. Como ejemplo de artículos extensos, el más significativo ha sido el centrado en Una vida errante, de Yoshihiro Tatsumi; pero también el dedicado a Criminal: Mala noche, de Ed Brubaker y Sean Phillips;  o Batman: Justicia Ciega, de Sam Hamm y Denys Cowan; Más breves, por otra parte, serían las reseñas que versan sobre Lapinot y las zanahorias de la Patagonia, de Lewis Trondheim; El juego de la Luna, de Enrique Bonet y José Luis Munuera; Runaways: Error Fatal, de Terry Moore y Humberto Ramos; El negocio de los negocios vol. 1: El dinero invisible, de Robert Denis, Laurent Astier y Yan Lindigre; las nuevas entregas de Invencible: Mi marciano favorito y De otro mundo, de Robert Kirkman y Ryan Ottley; El carro de hierro, de Jason; y Los muertos vivientes: Aquí permanecemos, de Robert Kirkman y Charlie Adlard.

Y hasta aquí hemos llegado en este repaso. Continúa viva la voluntad de retomar la actividad de forma aperiódica en este blog, pero mucho me temo que de momento las circunstancias no lo permiten. Ojalá cambien en un futuro no demasiado lejano…

Un saludo y ahsta pronto! (eso espero)

Lo mejor del 2009: Una selección personal

Estándar

Final de año: época propicia para recapitulación, análisis, resumen y repaso de los últimos 365 días. Época, también, dada a la elaboración de toda suerte de listas y selecciones que faciliten la composición de una imagen de conjunto y la posterior valoración del aspecto que se tercie. En este caso, claro está, los tebeos que han inundado las librerías especializadas y (de forma cada vez más esporádica) los kioscos.

Pese al título que encabeza estas líneas, el texto que sigue a continuación no tiene la vocación o el atrevimiento de categorizar de forma tajante una docena de tebeos como “los mejores” del año que a punto está de finalizar, sino comentar brevemente aquellos tebeos con cuya lectura más he disfrutado durante los últimos doce meses. Por razones muy variadas y siempre condicionado por infinidad de factores subjetivos, que van desde la predilección por géneros o estéticas concretas, hasta el estado anímico o las circunstancias con las que se aborda una lectura. Sea como fuere, doce tebeos cuya lectura recomiendo efusivamente, cuyo comentario trato de acompañar con enlaces a reseñas, entrevistas y páginas web o blogs de sus autores. Entremos en materia…

(Publicado originalmente en Zona Negativa)

Una selección personal


All Star Superman, de Grant Morrison y Frank Quitely; tomo recopilatorio de 304 págs. encuadernado en cartoné; Planeta DeAgostini Cómics (mayo de 2009); 20,00 €.

Comenzamos por uno de los pesos pesados del año, novedad por excelencia del Salón del Cómic de Barcelona de 2009. Nueva colaboración del impagable dúo de escoceses integrado por Grant Morrison y Frank Quitely, All Star Superman se presenta como un tebeo que se apropia de los elementos más significativos de la mitología del archiconocido kryptoniano –ni más ni menos que 71 años de Historia– para, a través de pequeñas aventuras de corte eminentemente clásico, plasmar la historia definitiva del Hombre de Acero. Un relato atemporal, clásico y moderno al mismo tiempo, en el que brillan con luz propia rasgos distintivos de la Edad de Plata, durante la cual se publicaron las más disparatadas y bizarras aventuras del alter ego de Clark Kent. Una inspirada y divertidísima carta de amor al personaje ideada por el mejor Morrison, quien para la ocasión cuenta de nuevo con la “caligrafía” de un maestro moderno como Frank Quitely. Magia en estado puro.

[Retrospectiva centrada en All Star Superman, publicada en Newsarama].

¿Qué le sucedió al cruzado enmascarado?, de Neil Gaiman y Andy Kubert; tomo recopilatorio de 88 págs. encuadernado en cartoné; Planeta DeAgostini Cómics (diciembre de 2009); 9,95 €.

Pasamos de un icono del Noveno Arte a otro, para centrarnos en un proyecto que, pese a no alcanzar su brillantez, comparte ciertas similitudes con All Star Superman. Neil Gaiman y Andy Kubert se reunieron de nuevo tras la irregular 1602 para rendir tributo al Caballero Oscuro en la que bien podría ser considerada como la última historia del personaje. Un intenso, original y emotivo velatorio, recordatorio del alcance, la importancia y la grandeza del mito asociado al Hombre Murciélago. Precisamente cuando Grant Morrison trata de conjugar décadas de tradición a través de su etapa en la serie regular Batman, Gaiman y el menor de los Kubert subrayan y elogian la validez de las diferentes versiones e interpretaciones del personaje (“No importa cuál sea la historia. Algunas cosas nunca cambian. Porque aun cuando no hablan de mí, lo hacen”, dice el propio Batman durante un pasaje de la obra), demostrando de paso su cariño, respeto y admiración no solo hacia el Caballero Oscuro, sino también hacia decenas de creadores que durante los últimos 70 años han escrito y dibujado sus aventuras.

[Entrevista a Neil Gaiman, publicada en Wired].

Thor, de Joe Michael Straczynski y Olivier Coipel; serie regular mensual, grapa de 24 págs; Panini Cómics; 1,95€ c/u.

Alguna serie regular mensual tenía que figurar en este listado. Y a la hora de elegir una, vinieron a la mente títulos como X-Factor, divertidísimo remanso de calidad y diversión dentro del universo mutante; Green Lantern, patio de recreo cósmico en el que Geoff Johns nos sorprende constantemente con sus ocurrencias; o incluso Batman… y es que me alineo con convicción junto a quienes están disfrutando con la delirante etapa de Grant Morrison al frente de la colección. Pero no puedo evitar sentir una predilección muy especial por el trabajo realizado por Joe Michael Straczynski y Olivier Coipel al frente de la colección protagonizada por el Dios del Trueno. Desafortunadamente, las instancias editoriales de Marvel se empeñaron en “arreglar lo que no está estropeado”, sintiendo la acuciante necesidad de involucrar al hijo de Odín en el evento de turno de La Casa de las Ideas, provocando la desbandada de Strac. Ojalá Matt Fraction, su sustituto como guionista regular de la serie, tenga la mejor de las suertes. Mientras llega su turno, toca continuar disfrutando con una de las mejores etapas en la Historia del personaje, por merecedora por méritos propios de una consideración análoga a las firmadas por nombres tan ilustres como Stan Lee, Jack Kirby o Walter Simonson.

[Entrevista a Olivier Coipel, publicada en Zona Negativa].

Scalped, de Jason Aaron, R.M. Guéra y vv.aa.; tomos recopilatorios de 144 y 168 págs. encuadernados en rústica; Paneta DeAgostini Cómics (enero, agosto y noviembre de 2009); 11,95 €, 14,95 € y 12,95 € .

Dura, áspera, cruel, dolorosa y violenta. Muy violenta. Así es la ficción plasmada en uno de los títulos más sorprendentes procedentes de la nueva hornada de colecciones Vertigo: como un puñetazo en la boca del estómago. Jason Aaron se encarga de relatar la historia de Dashiell Caballo Terco, joven que a su regreso a la reserva india Prairie Rose, comprueba la desesperación imperante en los residuos de la tribu oglala lakota. Difícil reconciliarse con su doloroso pasado, afrontar un presente deprimente y un futuro ¿inexistente? Lincoln Cuervo Rojo, presidente del consejo de jefes tribales y amo y dominador del crimen organizado de la zona respondería de forma negativa a dicho interrogante, pues no duda a la hora de “vender” el nuevo casino que erigirá en la reserva como el remedio a todos los males de la comunidad. A medida que el lector descubre las verdaderas intenciones de Dashiell, a medida que salen a la luz las mentiras, engaños y traiciones perpetrados por los protagonistas, a medida que se desvela cada página dibujada por Guéra, resulta imposible no caer rendido ante los encantos de este drama criminal. Tebeazo.

[Entrevista a R.M. Guéra, publicada en Zona Negativa].

Criminal, de Ed Brubaker y Sean Phillips; tomos recopilatorios de 120 págs. encuadernados en cartoné; Panini Cómics (marzo y julio de 2009); 12,95 € y 13,95 €.

Lo que están haciendo Ed Brubaker y Sean Phillips es para sacarse el sombrero. Pero no es menos cierto que el lector que busque una aproximación revolucionaria a un género ligado por convicción a sus convencionalismos, bien haría en optar por otro tebeo. En Criminal no se produce esa revolución… ni falta que hace, pues en su lugar nos encontramos con el tributo que dos autores rinden a historias con las que han crecido. Historias duras e impactantes protagonizadas por perdedores, timadores, borrachos, ladrones, fulanas, estafadores y matones. En definitiva, criminales y almas perdidas de la más variada clase y condición que en su deambular vital suelen optar por el camino equivocado. Nada nuevo bajo el sol, pero en su continuo homenaje, Brubaker y Phillips emulan a los más grandes, como Raymond Chandler, Dashiell Hammett, James Ellroy y ¿por qué no? David Simon, Shawn Ryan o David Chase, es decir: juegan con los estereotipos, al tiempo que presentan al lector las razones que han llevado a estos personajes a caer en un círculo vicioso del que parecen incapaces de salir. Todo ello sacando a relucir matices que además de impedir que estas caracterizaciones resulten forzadas y artificiales, desatan nuestra empatía, matizada por sentimientos que caen desde la admiración y la simpatía, hasta el más absoluto rechazo y desprecio. Ineludible punto de encuentro para los aficionados al género negro.

[Entrevista a Sean Phillips, realizada por Michael Lark publicada MySpace Comics].

Las calles de arena, de Paco Roca; tomo de 104 págs. encuadernado en cartoné; Astiberri ediciones (abril de 2009); 15,00 €.

Tras el abrumador éxito cosechado por Arrugas, muchas miradas estaban pendientes en los derroteros por los que discurriría el siguiente trabajo de Paco Roca. Hay quien en Las calles de arena ha advertido un cambio de registro muy radical, pero personalmente no comparto esta opinión. O al menos, me atrevería a matizarla. Si bien es cierto que el realismo más puro de la primera da paso a un realismo que podríamos tildar de “mágico” en la segunda, no es menos cierto que el autor valenciano continúa explorando una de las constantes temáticas apreciables en su bibliografía: la identidad… bien sea la búsqueda, la pérdida o la recuperación de la misma. En este caso, la influencia confesa de Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Franz Kafka o incluso del cineasta Wes Anderson, nos acerca una historia de tintes surrealistas en la que un joven se pierde en las calles de una ciudad, en su intento por llegar a tiempo a una cita. Esta premisa da paso a la sucesión de personajes, cada cual más pintoresco, y situaciones extrañas sazonadas de un sentido del humor muy especial, cuya resolución argumental estará condicionada por las dos grandes preguntas que se debería formular el protagonista: ¿de dónde viene y a dónde quiere llegar? Un tebeo en el que, además de demostrar una fluidez narrativa envidiable, Roca construye una galería de personajes inolvidables y un desenlace sencillamente precioso.

[Entrevista a Paco Roca, publicada en Zona Negativa].

Dándole vueltas, de Frederik Peeters; tomo de 184 págs. encuadernado en rústica con solapas; Astiberri Ediciones (junio de 2009); 19,00 €.

A la espera de leer Paquidermo, la más reciente creación del Frederik Peeters, determinados pasajes de Dándole vueltas permanecen indelebles en mi memoria. Durante la última década, el historietista suizo eligió el formato de la historia corta como su particular campo de experimentación donde probar la consistencia de nuevos enfoques gráficos y argumentales. Fruto de este aprendizaje continuo surgieron las pequeñas piezas recopiladas en este volumen: un total de veintiséis relatos de variado tono y temática, demostración tanto de la variedad de registros, como de las inquietudes de este autor. Todo un elogio de lo absurdo, una sucesión de carambolas vitales, de encuentros inesperados que confluyen en desenlaces cargados de ironía, de anécdotas desenfadadas, crítica política y social, elementos aparentemente autobiográficos, reflexiones acerca de la condición de autor, de creador de historietas, etc… Todo cabe en este tomo recopilatorio, disfrutable repaso del brutal proceso evolutivo de uno de los más destacados autores europeos.

[Entrevista a Frederik Peeters, publicada en Zona Negativa].

Clásicos DC: House of Mystery, de Bernie Wrightson y vv.aa.; tomo recopilatorio de 104 págs. encuadernado en cartoné; Planeta DeAgostini Cómics (diciembre de 2009); 9,95 €.

Bendita tendencia editorial, la de recuperar material clásico del cómic norteamericano. En este sentido, el pasado mes de diciembre no solo disfrutamos con la reedición del Drácula de Marv Wolfman y Gene Colan (Panini Cómics), sino que además, Planeta DeAgostini se animó a inaugurar una colección destinada a recuperar la mítica cabecera House of Mystery, caldo de cultivo de toda una generación de autores hoy convertidos en clásicos. En forma de tomos recopilatorios centrados en el paso de diferentes dibujantes por la colección, el pistoletazo de salida lo dio un impresionante volumen centrado en la figura de Bernie Wrightson. Un divertidísimo compendio de brevísimos relatos de terror magistralmente dibujados por el “Maestro del Terror”. Ojala coseche un éxito de ventas que permita la continuación de la colección, pues quedan en cartera nombres tan sugerentes como Neal Adams, Alex Toth, Gil Kane

[Entrevista a Bernie Wrightson, publicada en Comic Book Artist #4].

Una vida errante, de Yoshihiro Tatsumi; 2 tomos recopilatorios de 432 y 416 págs. encuadernados en rústica con solapas; Astiberri Ediciones (octubre y noviembre de 2009); 24,00 € c/u.

Referente ineludible dentro del manga, Yoshihiro Tatsumi invirtió once años de su vida en la realización de esta obra autobiográfica cuyos dos volúmenes superan las 800 páginas de extensión. Todo un desafío que arrojó como resultado ofrecer al lector la narración de la vida y obra de Hiroshi, alter ego del autor al que acompañamos desde su infancia. Preciosa obra, apasionada y apasionante, se revela como una exploración y análisis del inconformismo, del afán de superación, de la necesidad de evolucionar, de la obsesión por crear… Una vida errante se convierte en testimonio vital del padre del gekiga, pero también en un repaso a la Historia, a la sociedad y a la cultura de un país que tras la II Guerra Mundial se vio obligado reconciliarse consigo mismo, al tiempo que afrontaba toda una serie de cambios, cada cual más drástico. Si fuera necesario seleccionar tan solo un tebeo de entre todos los publicados durante el 2009, sin lugar a dudas sería éste. Una lectura absolutamente imprescindible, perfecto pretexto para recuperar otras obras de Tatsumi, como Infierno, Venga, saca las joyas, Mujeres, Goodbye o La gran revelación.

[Entrevistas a Yoshihiro Tatsumi traducidas por Entrecómics].

Pluto, de Naoki Urasawa; Tomos recopilatorios de 192 ó 208 págs. encuadernados en rústica; Planeta DeAgostini Cómics (mayo, julio, septiembre y noviembre de 2009); 7,95 € c/u.

Nada malo podia salir de un homenaje de Naoki Urasawa a la obra de Osamu Tezuka. Precisamente el año en que el “Dios del manga” fechó el nacimiento en la ficción de su popular Astroboy (2003), se gestó un homenaje realmente ambicioso: contando con la ayuda de Takashi Nagasaki y la supervisión de Macoto Tezka (hijo de Osamu), Urasawa se propuso crear un manga basado en la historia de Astroboy titulada El mejor robot de la Tierra. Así, se nos presenta una trama centrada en Gesicht, detective de la Europol absorto en la resolución de una serie de asesinatos relacionados con robots. Lo más desconcertante del asunto es que el responsable parece ser un androide… circunstancia teóricamente imposible, debido a la programación de los ingenios mecánicos. Adentrándose en el universo de ficción de Tezuka, y con la inspiración de Phillip K. Dick o Isaac Asimov, Urasawa firma un thriller marca de la casa, en el que, como ya hiciera en Monster o 20th Century Boys, vuelve a sacar a relucir su inigualable capacidad para gestionar la tensión y el misterio… además de una incomparable capacidad para crear adicción.

[Entrevista a Naoki Urasawa (5 vídeos)].

Los muertos vivientes, de Robert Kirkman y Charlie Adlard; tomo de 136 págs. encuadernado en rústica; Planeta DeAgostini Cómics (febrero de 2009); 7,50 €.

A lo largo de los últimos años, la creación más popular de Robert Kirkman se ha convertido en un fijo a la hora de señalar mis tebeos preferidos. Pero no puedo negar que en esta ocasión he tenido mis dudas, que bien se podrían resumir en la conclusión de la última reseña dedicada a esta serie en Zona Negativa: la lectura de Creados para sufrir deja hecho polvo, abruma por su ferocidad, por su brutalidad, por lo descarnado de su violencia, por dirigir, en su exploración de las reacciones del ser humano frente a situaciones extremas, un contundente puñetazo a la boca del estómago del lector. Deja muy mal cuerpo, y los ánimos por los suelos. Pero al mismo tiempo, deja con ganas de conocer el futuro que les espera a estos personajes, tras un desenlace inesperado e impactante. Y, por supuesto, también pone de manifiesto las ingentes dosis de talento que atesora Robert Kirkman, quien alcanza cotas de “manipulación emocional” en raras ocasiones experimentadas con el disfrute de otras obras de ficción. Un tebeo muy recomendable, pero durísimo, no apto para los lectores más impresionables.

[Entrevista a Robert Kirkman, publicada en UGO.com].

Strange, de Mark Waid y Emma Ríos; serie limitada de 4 entregas de 24 págs. c/u; Mavel Comics (noviembre de 2009 / febrero de 2010); 3,99 $ c/u.

Solo en ocasiones muy puntuales recurro al catálogo Previews. Apenas un par de series regulares, y un puñado de obras unitarias firmadas por autores cuyo talento –sumado a mi impaciencia– me impide esperar a la publicación de la edición española. Éste fue el caso de la serie limitada de cuatro entregas protagonizada por quien hasta hace poco ostentaba el titulo de Hechicero Supremo del Universo Marvel, llamada a redefinir el statu quo de Stephen Strange. A priori, ardua tarea la de Mark Waid y Emma Ríos, no en vano anteriores intentos de revitalizar al personaje se toparon con la inexplicable maldición que parece consustancial al portador del Ojo de Agamotto. Pero a medio camino de esta nueva aventura, todo parece indicar que este equipo creativo va a salir airoso del envite. Por una parte, debido al oficio plasmado en los guiones de Waid, reminiscentes del desenfado y la diversión propios de la Marvel sesentera. Aventura, magia y un personaje sumamente carismático, quien para la ocasión cuenta con el contrapunto ofrecido por la joven Casey Kinmont, acreedora de un indudable potencial. Por otra parte, gracias al inusual talento de Ríos, quien lleva un paso más allá las habilidades demostradas hasta la fecha –en APB, Barsowia, Los Reyes Elfos: Historias de Faerie II, Hexed: La marca de Lucifer, Amadís de Gaula, Runaways: Rock Zombis–, para sacar el mayor de los partidos a su trazo. Un trazo tan enérgico como imaginativo, con el que “mueve” a los personajes con naturalidad y elegancia, ubicándolos en entornos fantásticos sorprendentemente creíbles y reflejando de forma certera e inspirada sus sentimientos. Qué sencillo resulta imaginar a Steve Ditko esbozando una sonrisa de aprobación tras leer estos tebeos…

[Entrevistas a Emma Ríos, publicadas en Zona Negativa (1 y 2)].

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)

No me dejes nunca

Estándar

Edición original: Hemingway; Editions de Tournon-Carabas (2005).
Edición española: enero de 2008; Astiberri Ediciones.
Guión, dibujo y entintado: Jason.
Color: Hubert.
Formato: Libro encuadernado en rústica de 48 págs.
Precio: 12,00 €.

Bendita variedad, donde reside el gusto. Afortunadamente, hace bastante tiempo que vengo protagonizando una apertura de miras que ha derivado en la lectura de tebeos a los que antaño no me acercaría ni de refilón. Afortunadamente, digo, puesto que algunos de los más gratifacantes y recientes ratos de ocio derivan precisamente de propuestas que estilítica y temáticamente distan mucho de aquellas que propiciaron mis primeros acercamientos al “Noveno Arte”.

Espero que no se entiendan estas líneas como un intento de “renegar” de mis raíces tebeísticas. Nada más lejos de la realidad: vengo de disfrutar enormemente la relectura de Sinestro Corps Wars, epopeya cósmica orquestada por el siempre recomedable Geoff Johns, tengo muy recientes las gratas impresiones que me produjo el primer arco argumental de Mark Millar y Bryan Hitch al frente de Los 4 Fantásticos, y me dispongo a afrontar con entusiasmo una nueva lectura de la etapa de Ed Brubaker al frente de Batman, mi personaje fetiche. Pero no es menos cierto que de un tiempo a esta parte la necesidad de alternar lecturas “pijameras” con otras completamente diferentes, tanto en fondo como en forma, era más que acuciante. En este sentido, las recomendaciones de Toni, Fer, o Santi me han puesto sobre la pista de autores que ya forman parte de mi selecta lista de preferidos, como Frederik Peeters, Craig Thompson, Alex Robinson, Lewis Trondheim o John Arne Sæterøy, más conocido como Jason.

Precisamente hoy me dispongo a comentar una obra realizada en el año 2005 por Jason, titulada originalmente Heminghway y traducida en España con dudoso buen gusto como No me dejes nunca –la elección del título tiene su razón de ser, pero en este caso no comprendo que no se haya respetado el original–.

Siendo la mezcla y confusión de géneros uno de los rasgos distintivos del estilo del autor noruego, el lector podrá comprender la extraña premisa de este tebeo: en el París de los años 20, un variopinto grupo de conocidos profesionales de la historieta comparten penurias. Ernest Hemingway, Ezra Pound y Francis Scott Fitzgerald ponen de manifiesto sus dudas existenciales y creativas, planteándose la posibilidad de llevar a cabo un atraco para alcanzar una situación económica más desahogada.

Efectivamente, Jason convierte a estas figuras de la literatura y la poesía en dibujantes, para así reflexionar sobre las dificultades y peculiaridades inherentes a su solitaria y sacrificada profesión. Pero no contento con ello, embarca a estos personajes en su particular tributo al género negro, y en particular, al subgénero de atracos, desarrollado a través de incontables obras de ficción. Y lo hace sacando a relucir el peculiar sentido del humor y la melancolía de la que hace gala en buena parte de su bibliografía –Espera, Yo maté a Adolf Hitler, El último mosquetero, ¿Por qué haces esto? o la reciente En pocas palabras–, también caracterizada por el hecho de que sus protagonistas presenten la apariencia de animales antropomórficos de rostros constantemente impertérritos. Precisamente la aparente neutralidad, la inexpresividad, el hieratismo de los protagonistas contrasta enormemente con la facilidad de Jason para transmitir sentimientos y sensaciones desarrollados en base a puntos de partida y situaciones reconocibles como lugares comunes de la ficción. Lugares que por la inserción de elementos y situaciones extrañas, pasan a formar parte de un universo muy particular, trufado de una surrealista comicidad y eterna melancolía.

Estilísticamente, en esta obra podemos continuar apreciando la aparente sencillez del trazo de Jason, lineal, casi esquemático, al que los colores de Hubert le sientan de maravilla. Rasgos acentuados y llevados al extremo por una composición de página invariable –3 viñetas de ancho por 3 de alto– y una narración que, pese a un desenlace que presenta alternancia de los puntos de vista de diferentes personajes, resulta en todo momento clara y fluida.

Un tebeo extraño, altamente recomendable y muy representativo del estilo de un autor del que pronto comentaré buena parte de su interesante bibliografía…

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)

ROBIN #1, de Adam Beechen, Karl Kerschl y Freddie E. Williams II

Estándar

Edición España: Batman Presenta #2: Robin #1; Planeta DeAgostini Cómics.
Edición original: Robin # 148 a 150; DC Comics.
Guión: Adam Beechen.
Dibujo: Karl Kerschl y Freddie E. Williams II.
Entintado: Wayne Fauchner, Karl Kerschl, Prentis Rollins
Color: Guy Major y Nathan Eyring.
Formato: Comic-book trimestral, 72 págs.
Precio: 4,95 €.

Hacía mucho tiempo que, más allá de entregas publicadas en diferentes coleccionables, no me tomaba la molestia de leer la cabecera protagonizada por “el chico maravilla”. Y lo cierto es que, lejos de ser una molestia, la experiencia ha resultado bastante más amena de lo que inicialmente podía preveer.

Vaya por delante que el interés que he sentido por el personaje siempre ha sido relativo –tal vez por la nociva influencia ejercida por Burt Ward–, aunque resulta innegable que tanto Dick Grayson, como Jason Todd, y Tim Drake, han contribuido al enriquecimiento de la mitología del Caballero Oscuro. De forma muy especial, Drake se ha convertido no sólo en un escudero de garantías en la cruzada de Bruce Wayne contra el crimen gothamita, sino también en un héroe consolidado con dotes de liderazgo, tal y como demuestra de forma mensual en Jóvenes Titanes, y en su propia serie regular. Diligente, responsable, maduro, serio, y con las ideas muy claras: la primera de ellas que, lejos de pretender heredar el manto del murciélago, prefiere labrarse su propio camino, agradeciendo, eso sí, las enseñanzas y la tutela de su maestro, mentor, y ahora también, padre adoptivo.

“Un año después” de Crisis Infinita, el lector asiste a un intenso enfrentamiento entre Robin y un enemigo desconocido, en el que “el petirrojo” se lleva la peor parte. Aturdido por la brutal paliza recibida, se percata de que su rival ha huído, dejando tras de sí el cuerpo inerte de quien parece ser Batgirl. Apenas sin tiempo para digerir lo acontecido, y siendo consciente de estar presente en la escena de un crimen que a ojos de terceros parece haber cometido, la irrupción de agentes del Departamento de Policía de Gotham City le obliga a huir. Desde ese momento, Tim centrará sus esfuerzos en averiguar quién le ha tendido tan elaborada trampa, y cuáles son sus objetivos y motivaciones.

La primera sorpresa ha sido comprobar lo entretenida que resulta la narración de este enésimo whodunnit, en el que Robin tendrá que hacer uso de sus innegables dotes detectivescas para desentrañar la trama ideada contra su persona. En este punto, el guionista Adam Beechen se las apaña para que el ritmo –a un alto nivel desde la escena inicial– no desfallezca, mostrándose especialmente acertado en la interacción de Tim con Bruce y Alfred, al tiempo que, de forma más implícita que explícita, ofrece pistas acerca de en qué han invertido el último año Batman, Nightwing y Robin, ausentes de Gotham City.

Por la parte que le toca a los encargados de plasmar gráficamente los guiones de Beechem, comentar que si Karl Kerschl causa buenas impresiones, Freddie E. Williams II no le va a la zaga. Más sobrio el primero, más caricaturesco el segundo, ambos se adaptan a la perfección al tono exigido por la obra. Con el paso de las entregas, Williams II evidenciará una preocupante irregularidad, aunque por momentos, su estilo cartoon –reminiscente de Humberto Ramos, aunque más suave, menos anguloso– resulta realmente atractivo.

En resumidas cuentas, un buen tebeo, ideado sin mayor pretensión que la de entretener al lector, habiendo cumplido el objetivo con quien escribes estas líneas.

Enlace de interés: Robin: Una Luz en la Noche, por Miguel Rodríguez

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)

Tim Sale: Black & White

Estándar

Edición original: Tim Sale: Black and White; Active Images.
Edición España: Aleta Ediciones; abril de 2005.
Autores: Richard Starkings y Tim Sale
Formato: tomo cartoné de 160 págs.
Precio: 19’95 €.

Una de las más interesantes compras realizadas por quien escribes estas líneas durante Viñetas desde o Atlántico fue este libro monográfico centrado en Tim Sale. Publicado por Aleta Ediciones en abril de 2005, recoge una serie de conversaciones / entrevistas realizadas por Richard Starkings, veterano rotulista, editor y guionista británico, y fundador del estudio Comicraft, especializado en rotulación y creación y comercialización de fuentes tipográficas. En dichas conversaciones, además de ponerse de manifiesto la complicidad existente entre ambos, se realiza un exhaustivo repaso a la trayectoria del dibujante nortemericano. De Thieve’s World a Catwoman: Si vas a Roma…, pasando por El Largo Halloween, Dark Victory, o los “color books” de Marvel (Daredevil: Yellow, Spiderman: Blue y Hulk: Gris). A través de la narración de curiosas anécdotas, confesiones, y episodios trascendentales en su carrera, el lector puede llegar a hacerse una idea realmente completa de cómo este talentoso dibujante llegó a auparse a la posición privilegiada que actualmente ocupa dentro de la industria del cómic.

Especialmente interesantes son los pasajes donde Sale detalla las influencias mas determinantes en la conformación de su estilo: desde Alex Toth o Neal Adams, hasta algunos de los más clásicos artistas norteamericanos, como Norman Rockwell. Como no podía ser de otra forma, también se dedica la atención debida a su estrecha colaboración con Jeph Loeb, no en vano su trabajo en común le ha reportado gran parte de la fama y el prestigio de la que hacen gala: cómo se conocieron, su mecánica de trabajo, proyectos frustrados, sus mejores cómics, las peores… no se deja nada en el tintero. Se trata, en definitiva, no sólo una amplia y completa retrospectiva de su obra, sino también de una exhaustiva radiografía del artista y la persona, de sus influencias, gustos personales y opiniones sobre el mundo del cómic en general, y el panorama norteamericano en particular, enunciadas con franqueza y sin concesiones de cara a la galería.

Aunque el concepto y el planteamiento de este libro resultan indudablemente interesantes, la puesta en práctica resultaba realmente arriesgada y complicada, pues el formato de entrevista contraba con todos los números para que su lectura resultara sino farragosa, tal vez cansina (recordemos que se trata de 160 páginas). Nada más lejos de la realidad: el acertado ritmo y el tono distendido de las conversaciones entre Starkings y Sale hacen de ésta una lectura amena y fluida, más aún teniendo en cuenta las numerosas ilustraciones contenidas. Y es que Black & White también hace las veces de amplio y detallado muestrario del talento de este autor, al recoger copias de páginas a lapiz, entintados, aguadas, algún que otro carboncillo, bocetos, portadas, diseños de personajes, sketches realizados en convenciones e incluso un par de historias cortas inéditas.

Una auténtica gozada para los seguidores de este gran dibujante, quienes no deberían dejar pasar la oportunidad de hacerse con una copia de este tomo, presentado en su edición española en un lujoso formato, encuadernado en tapa dura, con sobrecubierta y papel de alta calidad. Muy recomendable.

Enlaces de interés:

• Página web oficial de Tim Sale

• Viñetas desde o Atlántico 2007: entrevista a Tim Sale.

• Reseña de Batman: Haunted Knight.

• Reseña de Catwoman: Si vas a Roma…

• Reseña de Daredevil: Yellow.

• Reseña de Investigadores de los Desconocido: Deben Morir!

• Reseña de Superman: Para todas las estaciones.

Un saludo y hasta pronto (¡eso espero!)

CUENTA ATRÁS A CRISIS INFINITA

Estándar

Edición Original: Countdown to Infinite Crisis; DC Comics.
Edición España: diciembre de 2006; Planeta DeAgostini Cómics.

Guión: Geoff Johns, Judd Winick y Greg Rucka.
Dibujo: Rags Morales, Ed Benes, Jesus Sáiz, Ivan Reis y Phil Jimenez.
Entintado: varios.
Color: varios.
Formato: número unitario de 72 págs.
Precio: 2,95 €.

Como comentan en la contraportada de la edición española…

“¡Aquí comienza todo! El inicio del fin del Universo DC tal como lo conocemos empieza con un asesinato que tiene lugar en las últimas páginas de este especial. Lo que ocurra a partir de lo narrado en este número es vital para el discurrir de la vida de los personajes del Universo DC. Después de lo sucedido en Crisis de identidad, Cuenta atrás a Crisis Infinita marca un nuevo punto de arranque hacia la mayor saga en los últimos años.”

Y por una vez, y sin que sirva de precedente, el texto promocional no resulta exagerado. Desde que el especial Titanes / Youg Justice: Día de Graduación (del que ya hablamos en su día) vio la luz en septiembre de 2005, dio inicio la titánica tarea de coordinación llevada a cabo por Planeta DeAgostini, una tarea que a estas alturas podemos afirmar que ha resultado todo un éxito. Al igual que Dan Didio cuando asumió sus funciones de Vicepresidente y Director Ejecutivo en La Distinguida Competencia, los máximos responsable de la editorial catalana tomaron el especial en el que fallecía Donna Troy como un punto de partida en la revitalización de la publicación de DC Comics en nuestro país. Transcurrido casi un año medio desde la publicación de dicho especial, en diciembre de 2006 nos topamos con Cuenta atrás a la Crisis Infinita, pistoletazo de salida de la revolución que en las últimas fechas ha tenido lugar en el seno de la Distinguida Competencia. En su edición original, Cuenta atrás a Crisis infinitas se publicó en forma de one-shot de 80 páginas al muy competitivo precio de 1$, con portada a cargo de Jim Lee y Alex Ross. Si a ello le añadimos que la ilustración de portada reflejaba a Batman sosteniendo un cadáver en sus brazos, ni que decir tiene que la expectación entre los lectores fue espectacular, y es que no cabe duda de que desde DC Comics saben cómo vender un producto.

SINOPSIS: “Ted Kord, alter ego del superhéroe Blue Beetle, sigue el rastro de los extraños movimientos financieros de Industrias Kord, intuyendo que tras la manipulación económica de la empresa que regenta se esconde un problema de mayor relevancia. Empeñado en resolver este misterio, y tras obtener la negativa de gran parte de la Liga de la Justicia, pide ayuda a su compañero y amigo Booster Gold. Sorteando multitud de obstáculos, Blue Beetle terminará por percatarse de que sus sospechas no estaban, ni mucho menos, infundadas.”

Entretenido preludio el preparado por DC Comics para lanzar por todo lo alto Crisis Infinita. Entretenido, pero por momentos incoherente. Y es que difícilmente se puede justificar el comportamiento de determinados héroes del panteón de la Distinguida Competencia con uno de sus más veteranos miembros. Como se desprende de la sinopsis precedente, uno de los grandes protagonistas de esta historia es Blue Beetle, cuyos orígenes se remontan a la década de los sesenta (Captain Atom #83, noviembre de 1966). En Cuenta atrás a Crisis Infinita, Ted Kord se enfrenta a un misterio por resolver, un misterio que, tras la apariencia de una estafa financiera parece ocultar una trama mucho más siniestra y peligrosa. Es precisamente en su cruzada por revelar la verdad donde los guionistas de este cómic indagan en la soledad del héroe, en el carácter efímero de la gloria y la fama, en la pesada carga inherente a la condición de segundón a quien nadie parece tomar en serio. Pero tal vez Johns, Waid y compañía han ido un paso más allá de lo que deberían, pues por el camino han traicionado la supuesta confianza, respeto y compañerismo que teóricamente, y con independencia del mayor o menor grado de complicidad existente, comparten quienes ejercen de paladines de la justicia dentro de las fronteras imaginarias del Universo DC.

En el apartado artístico, destaca la variedad y el eclecticismo de estilos: Rags Morales, Ed Benes, Jesus Sáiz, Ivan Reis y Phil Jiménez son los dibujantes encargados de plasmar los guiones ideados por Johns, Winnick y Rucka, y aunque bien es cierto que los resultados son de lo más variado, no es menos cierto que el nivel medio es bastante alto. En mi opinión, sobresalen de forma especial Rags Morales, quien sorprendió muy gratamente con Crisis de Identidad, e Ivan Reis (Capitán Marvel, Green Lantern,…)

Nexo de unión entre todos los títulos que conformarían directa o indirectamente Crisis Infinita, guarda especial relación con El Proyecto Omac (marzo de 2007, Planeta DeAgostini Cómics), hasta el punto de que bien podría hacer las veces de oficioso prólogo. Un prologo entretenido e intrigante, poco que ver con una saga principal que, a falta de tiempo para comentar en profundidad, diré que no ha sido especialmente de mi agrado.

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)