Más entrevistas y reseñas

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Pasa el tiempo de una forma vertiginosa, nos acercamos al 5º aniversario de esta bitácora, y desgraciadamente no cambia su enfoque, reducida a un mero archivo de cuanto contenido preparo para Zona Negativa. Y lo cierto es que los últimos meses han sido bastante ajetreados, continuando con la publicación -más irregular de lo que me gustaría- de entrevistas y reseñas, que continúan engrosando los índices correspondientes de este blog (haced click sobre las imágenes para acceder a los contenidos anunciados).

• Comienzo el repaso con Terry Moore quien, junto a autores de la talla de Jeff Smith o Dave Sim, dio un impulso decisivo al cómic independiente norteamericano de principios de la década de los 90 del siglo pasado. Precisamente en los albores del boom mainstream protagonizado por los fundadores de Image Comics (potenciado por los especuladores ansiosos por hacerse con una ingente cantidad de copias de determinados tebeos), este grupo de historietistas supieron ampliar la oferta existente, a través de tebeos temática y estilísticamente alejados de los cánones imperantes en la época. Uno de los casos más representativos fue el de Strangers in Paradise, colección creada por Moore, convertida en una extraña combinación de géneros y estilos, que fueron desde el slice of life, hasta el género negro, pasando por la comedia más desmadrada. Una suerte de entrañable, divertido y adictivo culebrón que enganchó a un servidor como pocos tebeos o han hecho. Durante el Salón Internacional del Cómic de Barcelona de 2008, Sergio Robla y un servidor tuvimos la oportunidad de entrevistarlo, confirmando la impresión de que, además de un grandísimo historietista, es un tipo sencillamente encantador.

• También tuvimos la oportunidad de preparar una extensa entrevista dividida en dos partes con David Lafuente, a quien el adjetivo de “promesa del mundo del cómic” se le ha quedado totalmente obsoleto. Confirmado ya como una de las realidad nacionales -e internacionales- más interesantes del panorama contemporáneo, el dibujante asturiano comparte créditos en la actualidad con el guionista Brian Michael Bendis en Ultimate Comics: Spiderman. A lo largo de la entrevista publicada en Zona Negativa, dividida en dos partes, José Torralba, Raúl López y quien escribe estas líneas, formulamos numerosas preguntas alusivas a ésta y otras cuestiones, rememorando las diferentes etapas de su carrera profesional: desde los estudios cursados en la Escuela de Arte de Oviedo, hasta la ya comentada Ultimate Comics: Spiderman, pasando por su experiencia como retratista en juicios, sus primeros pasos en el mundo del cómic y, por supuesto, el desembarco en las grandes editoriales norteamericanas.

• Finalizamos la recopilación de entrevistas con la realizada a los integrantes de la tropa Bull Damm: Víctor Santos, Kenny Ruiz, Pere Pérez, Enrique V. Vegas, Vicente Vegas y Joan Fuster. Tras la charla a seis bandas mantenida en 2007, decidimos repetir la experiencia con motivo de la publicación de su nuevo cómic en común, en esta ocasión de temática bélica. Durante esta nueva entrevista, no solo comentamos detalles acerca del pasado, presente y futuro de la saga Bull Damm, sino también acerca de los derroteros por los que discurren las carreras profesionales de este particular grupo de colegas, convertidos en exponentes de una nueva generación de historietistas españoles que, poco a poco, están logrando hacerse un hueco en la industria nacional e internacional.

• Termino este post haciendo referencia a las últimos artículos y reseñas preparadas para Zona Negativa. Por desgracia, últimamente me encuentro mucho más cómodo desarrollando artículos extensos, en detrimento de reseñas breves. Y digo por desgracia, porque el tiempo (o la falta del mismo, para ser más exactos) impide que pueda publicar con regularidad contenidos de este tipo. Así que no ha quedado más remedio que compaginar ambos tipos de contenido. Como ejemplo de artículos extensos, el más significativo ha sido el centrado en Una vida errante, de Yoshihiro Tatsumi; pero también el dedicado a Criminal: Mala noche, de Ed Brubaker y Sean Phillips;  o Batman: Justicia Ciega, de Sam Hamm y Denys Cowan; Más breves, por otra parte, serían las reseñas que versan sobre Lapinot y las zanahorias de la Patagonia, de Lewis Trondheim; El juego de la Luna, de Enrique Bonet y José Luis Munuera; Runaways: Error Fatal, de Terry Moore y Humberto Ramos; El negocio de los negocios vol. 1: El dinero invisible, de Robert Denis, Laurent Astier y Yan Lindigre; las nuevas entregas de Invencible: Mi marciano favorito y De otro mundo, de Robert Kirkman y Ryan Ottley; El carro de hierro, de Jason; y Los muertos vivientes: Aquí permanecemos, de Robert Kirkman y Charlie Adlard.

Y hasta aquí hemos llegado en este repaso. Continúa viva la voluntad de retomar la actividad de forma aperiódica en este blog, pero mucho me temo que de momento las circunstancias no lo permiten. Ojalá cambien en un futuro no demasiado lejano…

Un saludo y ahsta pronto! (eso espero)

No me dejes nunca

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Edición original: Hemingway; Editions de Tournon-Carabas (2005).
Edición española: enero de 2008; Astiberri Ediciones.
Guión, dibujo y entintado: Jason.
Color: Hubert.
Formato: Libro encuadernado en rústica de 48 págs.
Precio: 12,00 €.

Bendita variedad, donde reside el gusto. Afortunadamente, hace bastante tiempo que vengo protagonizando una apertura de miras que ha derivado en la lectura de tebeos a los que antaño no me acercaría ni de refilón. Afortunadamente, digo, puesto que algunos de los más gratifacantes y recientes ratos de ocio derivan precisamente de propuestas que estilítica y temáticamente distan mucho de aquellas que propiciaron mis primeros acercamientos al “Noveno Arte”.

Espero que no se entiendan estas líneas como un intento de “renegar” de mis raíces tebeísticas. Nada más lejos de la realidad: vengo de disfrutar enormemente la relectura de Sinestro Corps Wars, epopeya cósmica orquestada por el siempre recomedable Geoff Johns, tengo muy recientes las gratas impresiones que me produjo el primer arco argumental de Mark Millar y Bryan Hitch al frente de Los 4 Fantásticos, y me dispongo a afrontar con entusiasmo una nueva lectura de la etapa de Ed Brubaker al frente de Batman, mi personaje fetiche. Pero no es menos cierto que de un tiempo a esta parte la necesidad de alternar lecturas “pijameras” con otras completamente diferentes, tanto en fondo como en forma, era más que acuciante. En este sentido, las recomendaciones de Toni, Fer, o Santi me han puesto sobre la pista de autores que ya forman parte de mi selecta lista de preferidos, como Frederik Peeters, Craig Thompson, Alex Robinson, Lewis Trondheim o John Arne Sæterøy, más conocido como Jason.

Precisamente hoy me dispongo a comentar una obra realizada en el año 2005 por Jason, titulada originalmente Heminghway y traducida en España con dudoso buen gusto como No me dejes nunca –la elección del título tiene su razón de ser, pero en este caso no comprendo que no se haya respetado el original–.

Siendo la mezcla y confusión de géneros uno de los rasgos distintivos del estilo del autor noruego, el lector podrá comprender la extraña premisa de este tebeo: en el París de los años 20, un variopinto grupo de conocidos profesionales de la historieta comparten penurias. Ernest Hemingway, Ezra Pound y Francis Scott Fitzgerald ponen de manifiesto sus dudas existenciales y creativas, planteándose la posibilidad de llevar a cabo un atraco para alcanzar una situación económica más desahogada.

Efectivamente, Jason convierte a estas figuras de la literatura y la poesía en dibujantes, para así reflexionar sobre las dificultades y peculiaridades inherentes a su solitaria y sacrificada profesión. Pero no contento con ello, embarca a estos personajes en su particular tributo al género negro, y en particular, al subgénero de atracos, desarrollado a través de incontables obras de ficción. Y lo hace sacando a relucir el peculiar sentido del humor y la melancolía de la que hace gala en buena parte de su bibliografía –Espera, Yo maté a Adolf Hitler, El último mosquetero, ¿Por qué haces esto? o la reciente En pocas palabras–, también caracterizada por el hecho de que sus protagonistas presenten la apariencia de animales antropomórficos de rostros constantemente impertérritos. Precisamente la aparente neutralidad, la inexpresividad, el hieratismo de los protagonistas contrasta enormemente con la facilidad de Jason para transmitir sentimientos y sensaciones desarrollados en base a puntos de partida y situaciones reconocibles como lugares comunes de la ficción. Lugares que por la inserción de elementos y situaciones extrañas, pasan a formar parte de un universo muy particular, trufado de una surrealista comicidad y eterna melancolía.

Estilísticamente, en esta obra podemos continuar apreciando la aparente sencillez del trazo de Jason, lineal, casi esquemático, al que los colores de Hubert le sientan de maravilla. Rasgos acentuados y llevados al extremo por una composición de página invariable –3 viñetas de ancho por 3 de alto– y una narración que, pese a un desenlace que presenta alternancia de los puntos de vista de diferentes personajes, resulta en todo momento clara y fluida.

Un tebeo extraño, altamente recomendable y muy representativo del estilo de un autor del que pronto comentaré buena parte de su interesante bibliografía…

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)