Jornadas de Avilés 2011

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Durante el 12 y el 17 de septiembre de 2011 se celebró la XVI edición de las Jornadas Internacionales del Cómic de la Villa de Avilés. Un evento que, precedido de opiniones tremendamente positivas de gente cuya opinión tengo en muy alta estima, tenía apuntado desde hace tiempo en la lista de tareas pendientes…

Cartel de evento, realizado por Bartolomé Seguí.

Afortunadamente, esta edición tuve ocasión de subsanar ausencias anteriores, y de paso saldar una pequeña deuda que teníamos en Zona Negativa, por no haber asistido a uno de los eventos comiqueros nacionales más afamados. De paso, puede implementar una cobertura audiovisual de las Jornadas, con la grabación de un buen puñado de vídeos y fotografías que sirvieron como  “experiencia piloto” más que positiva, no solo de cara a la cobertura de este salón, sino también pensando en los venideros. Material al alcance en nuestras cuentas en Flickr y YouTube, que sumado al que sigue a continuación, creo que ofrecen una visión bastante completa de las Jornadas. Así que, no sin antes agradecer a la organización la ayuda y las facilidades prestadas, paso a recapitular dicho contenido:

  • Ambiente y protagonistas: pequeña crónica, acompañada de una galería de fotos que pretende capturar el día a día de las Jornadas de 2011.
  • Exposición Joan Boix: galería fotográfica centrada en la obra del autor catalán (Barcelona, 1945) y concretamente en su aportación a la mitología de un personaje que atesora la esencia del pulp, como The Phantom. Todo un icono que además se convirtió en el motivo de la estatua realizada este año por Marco Navas, regalada a todos los autores invitados.
  • Exposición Sergio Bleda: perfecta para repasar la onomástica del historietista manchego (Albacete, 1974), que este año celebra sus dos décadas en el mundo del cómic, con la publicación del libro 20 años entre pinceles y la edición española de Dolls Killers. Entre las páginas exhibidas se incluyeron ilustraciones varias, tiras cómicas, páginas de El baile del vampiro, La conjura de cada miércoles o Bloody Winter, que arrojaron cierta perspectiva sobre la evolución de este autor.
  • Exposición Rafa Sandoval: sin lugar a dudas, este autor andaluz (Granada, 1975) se ha convertido en uno de los grandes del género superheroico, tal y como acreditan las páginas exhibidas en esta exposición: originales de proyectos marvelitas como What if? Planet Hulk, Avengers Initiative, The Incredible Hercules, Mighty Avengers, X-Men Legado o Ultimate Ojo de Halcón, entre otros, en la muestra también tuvieron cabida espectaculares sketches y páginas y bocetos de algún que otro proyecto personal.

Para acceder a la galería de R.M. Guéra, haced click sobre la imagen.

  • Exposición Javier Olivares: o, tal y como la titularon, Haciendo Jekyll: Un paseo victoriano por el álbum El extraño caso del Dr. Jekyll y el Sr. Hyde. Una muestra de originales firmados por Olivares (Madrid, 1964), fruto de su colaboración con el guionista Santiago García (Madrid, 1968) en la adaptación al cómic del clásico de Robert Louis Stevenson.
  • Exposición R.M. Guéra: cuidada selección de originales del artista serbio que, en su conjunto, dieron forma a una completa retrospectiva de la carrera profesional de este talentoso historietista. Una extensa exposición en la que, entre otras muchas curiosidades, tuvieron cabida trabajos publicitarios, storyboards de series de animación, portadas de El Coyote y El arbol que da sombra, muestras de su trabajo en la serie Howard Blake y, por supuesto, páginas originales de la obra con la que por fin ha recibido el reconocimiento que merece: Scalped. Todo ello, a un click de distancia…
  • Charla-coloquio con Tony Harris (vídeo): el afamado historietista norteamericano (EE.UU.; 1969) cautivó a los aficionados con su simpatía y paciencia asumiendo cuantos sketches y commissions le fueron solicitados. La charla -moderada por Germán Menéndez y con Diego García haciendo las veces de intérprete- sirvió para repasar de forma cronológica su carrera, prestando especial atención a su estancia como dibujante regular de Starman y Ex Machina, colecciones que considera como sus trabajos más destacados en las más de dos décadas que lleva ejerciendo como dibujante profesional. Durante el encuentro, Harris se entregó a la audiencia en un alarde de honestidad, comentando sus duros inicios en el mundo del cómic, el impacto que representó el fallecimiento de su amigo y mentor Archie Goodwin, o la fuerte vinculación personal con la colección protagonizada por Jack Knight; una serie cuyo abandono es la única decisión de la que reconoce arrepentirse.

Para ver el vídeo de la charla protagonizada por Englehart, haced click sobre la imagen.

  • Charla-coloquio con Steve Englehart (vídeo): el mítico guionista americano (Indianapolis, EE.UU.; 1947) parece volcado al cien por cien en su faceta como novelista, pero no tuvo reparo en repasar su prolífica carrera profesional, que le llevó a firmar algunas de las etapas más significativas de títulos como Capitán América, Detective Comics -el inolvidable “Batman definitivo” realizado junto a Marshall Rogers– o Los Vengadores, entre muchos otros; pero también hubo tiempo para repasar su papel -no acreditado- en el desarrollo de las diferentes adaptaciones cinematográficas relacionadas con el Hombre Murciélago, el consecuente enfado con DC Comics y Warner Bros. y, efectivamente, los proyectos literarios que le mantienen ocupado en la actualidad.
  • Charla-coloquio con Jason Aaron y R.M. Guéra (vídeo): repaso a la carrera profesional del guionista americano (Jasper, Alabama, EE.UU.; 1973). Durante el encuentro -moderado por Jorge Iván Argiz y con Diego García asumiendo tareas de intérprete- hubo tiempo para repasar sus inicios en la industria, partiendo de un proyecto personal como El otro bando, y su consolidación como uno de los grandes “arquitectos” del Universo Marvel contemporáneo. Pero, evidentemente, también se prestó la atención debida a la aclamada Scalped, contando con la presencia del mismísimo R.M. Guéra.

Para acceder a la entrevista a Rafael Albuquerque, haced click sobre la imagen.

  • Visita guiada por la exposición de R.M. Guéra (vídeo): el programa de actividades del salón asturiano ofreció una posibilidad excepcional de conocer una serie de curiosidades relativas a las páginas que integraban esta exposición, y su importancia en la bibliografía del autor, expuestos no solo por el propio Guéra, sino también -en lo relativo a Scalped– por Jason Aaron. Todo ello a través de una visita guiada celebrada el pasado sábado 17 de septiembre en el Centro Municipal de Artes y Exposiciones (CMAE).
  • Entrevista a Rafael Albuquerque: durante el evento avilesino también tuvimos ocasión de hablar largo y tendido con el autor brasileño. Así, pudimos repasar su fulgurante carrera, que comenzó en el casi desconocido mercado egipcio; comentamos su desembarco en el competitivo panorama americano a través de la editorial Boom! Studios (Jeremiah Harm, Savage Brothers o Pirate Tales); detalló el modo en que llegó a DC Comics (Bluee Beetle., Superman/Batman) y cómo compaginó encargos de las grandes editoriales con obras más personales: Crimeland y Mondo Urbano. Pero, por supuesto, también hubo tiempo para conocer sus impresiones acerca del reconocimiento cosechado por su obra más conocida: American Vampire.

Para completar la visión de las Jornadas Internacionales del Cómic de la Villa de Avilés, no está de más echar un vistazo a su web oficial donde se ofrece información relativa a los autores invitados, y al blog en el que se realizó un seguimiento del día a día del evento, incluyendo resúmenes de las charlas-coloquio.

Lo mejor del 2010: Una selección personal

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Publicado originalmente en Zona Negativa.

Como sucede cada año cuando el calendario marca estas fechas, comienzan a proliferar toda suerte de listados destinados a recapitular, analizar y repasar los acontecimientos ineludibles, desarrollados en los más variados ámbitos durante los últimos doce meses. Interminables enumeraciones que en ocasiones tratan de establecer un orden jerárquico con la calidad o relevancia como criterios prioritarios, mientras que en otras tan solo aspiran a contener pequeñas reflexiones redactadas a vuelapluma que, con un poco de suerte y ciertas dosis de complicidad, tal vez deriven en un entretenido intercambio de opiniones.

Con este ánimo, en Zona Negativa afrontamos la última semana de 2010 publicando alguna que otra entrada reflejo de los gustos y pareceres de diferentes redactores. Y si Juan Peña abrió la veda, y Diego Matos tomó el testigo, quien escribe estas líneas a punto está de continuar esta semana temática con su particular lista.

Un buen montón de tebeazos publicados durante 2011

Vaya por delante la ya habitual aclaración: pese al título que encabeza este texto, no tengo la vocación, las ganas, ni el atrevimiento de categorizar una docena de tebeos como “los mejores” del año que a punto está de finalizar, sino comentar brevemente aquellos tebeos con cuya lectura más he disfrutado durante los últimos doce meses. Por razones muy variadas y siempre condicionado por infinidad de factores subjetivos, que van desde la predilección por autores, géneros o estéticas concretas, hasta el estado anímico o las circunstancias con las que se aborda una lectura. Sea como fuere, doce tebeos que me atrevería a recomendar con efusividad, cuyo comentario trato de acompañar con enlaces a reseñas, entrevistas y páginas web o blogs de sus autores. Sin más dilación, entremos en materia…

Una selección personal


Batman and Robin, de Grant Morrison y Frank Quitely; serie regular mensual (grapa) de 48 págs.; Planeta DeAgostini Cómics (mayo de 2010 / enero de 2011); 3,50 €.

Comenzamos haciendo referencia a la nueva serie regular creada por Grant Morrison, inaugurada junto a un viejo conocido tan sobrado de talento como Frank Quitely. Aunque la colaboración tan solo se prolongó durante las tres entregas que integran el primer arco argumental, la “conexión escocesa” sirvió como perfecto preámbulo de una colección concebida como extensión natural de la etapa de Morrison al frente del universo ficcional del Caballero Oscuro; una continuación directa de lo acontecido en Batman R.I.P. y Crisis Final que, leída de forma paralela a El regreso de Bruce Wayne –algo desgraciadamente imposible en la edición de Planeta DeAgostini Cómics–, se confirma como pieza de vital importancia dentro del gigantesco puzle tramado por el veterano guionista. Partiendo de un enfoque pop en el que viejos conocidos pululan junto a una interminable galería de nuevos personajes –impagables freaks, en ocasiones limitados a una presencia testimonial– este recomendable divertimento consagra a la dupla formada por Dick Grayson y Damian Wayne como inmejorables Batman y Robin, merced a una interacción fundamentada en la acertadísima caracterización de ambos personajes.

Independientemente del disfrute adicional que proporciona un conocimiento profundo de la continuidad del Hombre Murciélago, y pese a cierta irregularidad en el apartado gráfico –propiciada por Philip Tan y subsanada por unos Cameron Stewart y Frazer Irving que rayan a gran nivel–, merece la pena darle una oportunidad a esta obra, que parte de un presupuesto delirante: “¿Y si David Lynch hubiera dirigido el show televisivo de los años sesenta?”. [Entrevistas a Grant Morrison, publicadas en iO9, CBR e IGN].

Planetary vol. 2, de Warren Ellis y John Cassaday; tomo recopilatorio de 368 págs. encuadernado en cartoné; Norma Editorial (diciembre de 2010); 26,00 €.

Proseguimos con el esperadísimo segundo volumen de Planetary, que tras su interminable periplo editorial, pone un broche de oro a la colección creada por Ellis y Cassaday. Diferente, original, atrevida y redonda, esta serie presenta una estructura de números unitarios, autoconclusivos y perfectamente comprensibles de forma individualizada, que analizados en su conjunto no solo dan forma a una trama apasionante, sino que también se convierten en un precioso y preciso estudio de las raíces del género superheroico. Toneladas de talento, las que sacan a relucir unos autores que adaptan su prosa y su trazo a los más variados géneros y estilos, desarrollados en base a las aventuras vividas por los inolvidables arqueólogos de lo imposible -catalogadores de las maravillas y misterios de nuestro mundo- que responden a los nombres de Elijah Snow, Jakita Wagner y The Drummer.

Un cómic irrepetible que, siendo comedidos, podríamos considerar que acumula méritos suficientes para figurar entre los mejores títulos publicados durante esta década; y dejándonos llevar por el entusiasmo –personalmente, invito a ello–, bien podríamos encuadrar dentro de la selecta y difusa categoría de las “obra maestras”. [Análisis global de Planetary, publicado en Zona Negativa].

X-Factor, de Peter David y VV.AA.; serie regular mensual (grapa) de 24/48 págs.; Panini Cómics; 1,95 / 3,25 €.

Como única serie regular mensual y en formato grapa –en peligro de extinción, aparentemente–, toca hacer referencia a X-Factor. Un pequeño oasis dentro del Universo Marvel en general, y la franquicia mutante en particular que, ajeno a tendencias predominantes, saca a relucir lo mejor del género superheroico con una frecuencia pasmosa. Pese a sus discretas ventas, parece que los responsables editoriales de “La Casa de las Ideas” están decididos a apoyar la inusual propuesta de Peter David, cuyo característico sentido humor resulta todo un soplo de aire fresco en los tiempos que corren, en que macroeventos, muertes y resurrecciones promovidas por las dos grandes editoriales pretenden convertirse en demostración de una carga dramática que en no pocas ocasiones parece forzada o impostada, cuando no hueca, vacía, y anticlimática, por repetitiva.

En este contexto, David y los diferentes colaboradores que le han acompañado –el gráfico es el apartado más flojo, a excepción de los primeros números, obra de Ryan Sook– se afanan en narrar las vivencias de Jamie Madrox y la peculiar agencia de investigación que lidera, partiendo de la clara y encomiable vocación de divertir y sorprender… ¡y vaya si lo consiguen! Con permiso de Astonishing X-Men, la mejor serie mutante de los ¿10, 15… 20? últimos años. [Entrevista a Peter David, publicada en Newsarama].

AIDP, de Mike Mignola, John Arcudi y Guy Davis; tomos recopilatorios de 152 págs. encuadernados en rústica; Norma Editorial (julio y noviembre de 2010); 15,00 € c/u.

Difícil papeleta, a la que se enfrentó Mike Mignola cuando decidió expandir la franquicia Hellboy… ¿Conseguiría una nueva colección mantener el tipo frente a la “serie madre”? ¿a quién encomendar tal tarea? Aunque desde un primer momento todos los indicios apuntaban a que la estrategia de Mignola era a todas luces acertada, no cuesta demasiado imaginar al popular historietista soltar un suspiro de alivio (y admiración) al comprobar la excelente sintonía existente entre John Arcudi y Guy Davis, artífices junto al “padre de la criatura” de uno de los mejores cómics publicados en la actualidad… así, sin matices ni distinciones genéricas ni de cualquier otra índole.

Guiones excelentes, una caracterizaciones modélica, y una interacción de personajes para el recuerdo, plasmadas en forma de viñetas y bocadillos gracias a Davis, quien esperemos que algún día vea reconocido en su justa medida un talento fuera de toda duda, no solo limitado al diseño de monstruosidades que bien podrían salir de la peor de las pesadillas imaginables, sino también por una consistencia narrativa fuera de toda duda. Pese al desesperante goteo en que se ha convertido su publicación en España –todavía restan cuatro tomos recopilatorios inéditos-, durante 2010 pudimos disfrutar con dos entregas de esta serie: 1946 y La advertencia, nuevas muestras del atractivo de la Agencia de Investigación y Defensa Paranormal. Una colección imprescindible. [Entrevista a Guy Davis, publicada en Comic Monsters].

Los muertos vivientes, de Robert Kirkman y Charlie Adlard; tomos de 136 págs. encuadernados en rústica; Planeta DeAgostini Cómics (febrero, mayo, agosto y noviembre de 2010); 7,50 €.

Si en años anteriores recomendamos efusivamente esta colección, ¿cómo no hacerlo, precisamente cuando ha trascendido a un público masivo? Todo ello gracias a la meritoria adaptación televisiva capitaneada por un voluntarioso Frank Darabont que, aunque diligente e incluso inspirado en su tarea, no ha alcanzado los niveles de excelencia de Robert Kirkman y Charlie Adlard. Afortunadamente, es de suponer que el inevitable proceso de retroalimentación habrá repercutido en las ventas de la colección, de forma que probablemente posibilitará que nuevos lectores se acerquen a este relato de supervivencia extrema, esta odisea que, con Rick Grimes como principal protagonista, explora la decadencia de la raza humana, que en las situaciones más comprometidas saca a relucir su peor faceta.

Pese a una repetición de estructuras argumentales que invita a cuestionarse por qué derroteros planea llevar la serie el guionista de Kentucky, lo cierto es que los últimos tomos publicados –Teme a los cazadores y Vivir entre ellos– presentan un interesante cambio de tercio, representativo del modo en que los acontecimientos han hecho mella en los protagonistas. Un tebeo tan recomendable como devastador, no apto para estómagos sensibles.. [Entrevista a Robert Kirkman, publicada en UGO.com y reseñas publicadas en Zona Negativa].

100%, de Paul Pope; tomo recopilatorio de 256 págs. encuadernado en cartoné; Planeta DeAgostini Cómics; 20,00 €.

Aunque con una frecuencia y en una cantidad menor de la deseada por muchos lectores, parece innegable que la obra de Paul Pope se va abriendo camino en España. Tras Heavy Liquid, Batman: Año 100, Solo #3 y diferentes piezas publicadas en cabeceras protagonizadas por personajes tan míticos como Spiderman, Los 4 Fantásticos, o el Hombre Murciélago, durante 2010 tuvimos la oportunidad de disfrutar con su aportación a la antología Relatos Extraños. Pero por encima de todo, se nos presentó la ocasión de paladear cada página de 100%, segundo proyecto realizado para el sello Vertigo, que hunde sus raíces en Smoke Navigator, obra inédita fruto de su colaboración con la editorial nipona Kodansha.

Reincidiendo en la Nueva York hipotética que ya atisbamos en Heavy Liquid, Pope plantea un relato de ciencia ficción en el que todo el peso dramático recae sobre las relaciones que mantienen seis personajes, de algún modo vinculados al popular club Catshack. Lejos de lo anecdótico, el hecho de situar la obra en el año 2038 es aprovechado por el autor natural de Pennsylvania para idear un contexto cultural, político y tecnológico tan curioso como sorprendentemente plausible. Pero por encima de todo, la historia construida –perfectamente estructurada, fluida y con un final perfecto– se consolida como una de sus obras más redondas y consistentes. A la espera de un 2011 que llegará cargado de nuevos y esperados proyectos, conviene rescatar del olvido este precioso tríptico romántico, en el que los guiones de Pope están a la altura de su genial trazo. [Entrevista a Paul Pope y artículo de 100% publicado en Zona Negativa].

Scalped, de Jason Aaron, R.M. Guéra y vv.aa.; tomos recopilatorios de 144 y 168 págs. encuadernados en rústica; Paneta DeAgostini Cómics (marzo y agosto de 2010); 14,95 € c/u.

Sensaciones encontradas, ante cada nuevo tomo de esta colección: alivio, por saciar una espera que se hace eterna, y temor, por el incierto futuro que aventuran sus discretísimas cifras de ventas (al menos al otro lado del Atlántico). Sea como fuere, e independientemente del tiempo que se prolongue la interesantísima y adictiva serie de Aaron y Guéra, cada número debería ser celebrado por los amantes del género negro, habida cuenta de la calidad contenida en cada página de esta propuesta áspera, violenta y desesperanzadora, tan deudora de los convencionalismos del género, como eficaz, contundente y lúcida en la disposición de dichos elementos.

Si este año pudimos disfrutar con dos entregas de ScalpedRoído y Triste y solo–, a punto estamos de recibir el inminente 2011 acompañados de un ejemplar de El blues de la reserva; un nuevo arco argumental que nos permitirá conocer el devenir de las desventuras de Dashiell Caballo Terco, joven agente del FBI infiltrado en la reserva liderada por Lincoln Cuervo Rojo, presidente del consejo de jefes tribales y amo y dominador del crimen organizado de la zona. Un tebeo imprescindible. [Entrevista a R.M. Guéra, publicada en Zona Negativa].

Daytripper, de Gabriel Bá y Fábio Moon; tomo recopilatorio de 248 págs. encuadernado en cartoné; Planeta DeAgostini Cómics (diciembre de 2010); 25,00 €.

Ante el negrísimo panorama que asola al sello Vertigo de DC Comics, cuyo futuro parece más incierto que nunca, resulta reconfortante que el rincón del cómic mainstream que alumbró el nacimiento de tantas estrellas haya propiciado la materialización de una de las grandes sorpresas del pasado año. Serializada en diez entregas, y recopilada en su edición española con una rapidez inusual, Daytripper representa la consolidación de Gabriel Bá y Fábio Moon, historietistas brasileños –hermanos, y gemelos, para más señas– que durante la última década han sabido construir una carrera en la que alternar proyectos personales y comerciales… hasta llegar a esta ambiciosa obra, que aúna los rasgos temáticos y emocionales tan característicos de su bibliografía con el respaldo promocional de una gran editorial.

Sin ánimo de desvelar demasiados detalles argumentales que bien podrían arruinar la experiencia de lectura, cabe señalar que Daytripper se centra en la figura de Brás de Oliva Domingos, hijo de un famoso novelista que pese a su empeño, parece incapaz de seguir los pasos de su progenitor. En su lugar, se encarga de redactar los obituarios de un diario, mientras permanece instalado en una suerte de bloqueo existencial, apático y melancólico. A partir del sorpresivo giro argumental que depara el desenlace de la primera entrega, se abre todo un abanico de posibilidades, retales de existencia(s), reflejo de escenas vitales demostrativas de la importancia de los pequeños detalles. Un guión muy especial –escrito a cuatro manos por los autores–, cuya carga dramática se traduce en forma de viñetas gracias al trazo sensible e inspirado de Moon. Muy recomendable. [Entrevista a Fábio Moon y Gabriel Bá, publicada en Zona Negativa].

El invierno del dibujante, de Paco Roca; tomo de 128 págs. encuadernado en cartoné; Astiberri ediciones (noviembre de 2010); 16,00 €.

Con el realismo mágico de la fenomenal Las Calles de Arena muy reciente, y precedida por la irregular El Ángel de la retirada –una obra menor, en comparación con la bibliografía reciente de este autor–, Paco Roca ha propiciado uno de esos extraños casos en que parece imperar la unanimidad… relativa no solo a la opinión generalizada de que éste es el mejor trabajo de su carrera, sino también a la convicción de estar ante uno de los mejores títulos de la historieta nacional reciente. Y precisamente lo ha conseguido gracias a un tebeo que nos retrotrae a una época en la que pioneros de la talla de Cifré, Conti, Escobar, Peñarroya y Giner comenzaban a luchar por sus derechos, relativos tanto al aspecto económico, como a la libertad creativa ansiada, que cristalizaría en la fundación de la revista Tío Vivo.

En un esfuerzo de documentación ímprobo, Roca retrata con esmero la Barcelona de la década de los cincuenta y el micromundo cuyo epicentro radicaba en las oficinas de la Editorial Bruguera, para ofrecernos una visión de este momento clave del medio, destacando de forma muy especial la secuenciación de determinadas conversaciones –en las que fondos fijos no restan ni un ápice de interés ni ritmo a la escena–, y la utilización del color con fines narrativos, en base al curioso recurso de teñir el fondo de página de determinados colores, en función de criterios cronológicos e incluso emocionales. Una auténtica delicia de “tebeo”… aunque tal denominación levantara ampollas en las oficinas de Bruguera. [Entrevista a Paco Roca, publicada en Zona Negativa].

Castillo de arena, de Frederik Peeters; tomo de 184 págs. encuadernado en rústica con solapas; Astiberri Ediciones (junio de 2009); 19,00 €.

A estas alturas, lo de Peeters parece un empeño personal en “malcriar” a sus lectores a través de una sucesión de obras que mantienen un nivel de calidad sencillamente apabullante. Tras la recopilación de historias cortas Dándole vueltas –testimonio de su evolución y variedad de registros– y la excelente y armoniosa muestra de surrealismo titulada Paquidermo –enésima demostración de una interesantísima habilidad “deformadora de la realidad”–, surge este proyecto, fruto de la colaboración con el cineasta y documentalista Pierre Oscar Lévy.

Juntos, idean una trama centrada en la llegada de hasta trece individuos a una pequeña playa ubicada en las afueras de una localidad indeterminada. Pero lo que inicialmente estaba destinado a convertirse en un tranquilo día de asueto no tarda en verse alterado por el hallazgo del cadáver de una joven desnuda, flotando en el agua. A raíz de dicho acontecimiento, comienzan a desvelarse una serie de inexplicables peculiaridades que impregnan de misterio una cala en la que el elenco de personajes pasarán el día más largo de sus vidas. Tensión dramática, crítica social, pinceladas de ciencia ficción y buenas dosis de misterio, en una obra que Peeters aprovecha una vez más para sacar a relucir el genio de su trazo, fluido, orgánico, y puesto al servicio de unas peculiaridades argumentales que permiten subrayar su innato talento. Suma y sigue, el suizo; y sus fans, encantados, ansiosos por hincarle el diente a su inminente regreso a la ciencia ficción… [Entrevista a Frederik Peeters, y reseña de Castillo de arena publicada en Zona Negativa].

Kitaro vol. 1, de Shigeru Mizuki; tomo recopilatorio de 224 págs. encuadernado en rústica con solapas; Astiberri Ediciones (octubre de 2010); 18,00 €.

Si tuviera que rescatar un acontecimiento acaecido durante 2010 relativo a publicaciones comiqueras, muy probablemente destacaría la ansiada recuperación de tres obras de seminal importancia en la bibliografía de ese coloso del manga que responde al nombre de Shigeru Mizuki. Tras el lanzamiento de Hitler: La novela gráfica por parte de Glénat (2009), Astiberri puso a nuestro alcance dos títulos de la talla de NonNonBa y Operación Muerte, coronadas durante el pasado mes de octubre con el manga al que este inconmensurable autor debe buena parte de su fama: Kitaro.

Lejos de representar una molestia, lo cierto es que el orden en el que se han publicado estas obras ha contribuido a contextualizar las filias temáticas de Mizuki, aludiendo a los acontecimientos que precedieron al inicio de su carrera como mangaka, y al origen de su fascinación por los yôkai, entidades características del folclore japonés que protagonizan la obra a la que hacemos referencia en este epígrafe. Acompañado por su padre –o del ojo de su padre, que en un alarde de supervivencia se convirtió en la cabeza de un diminuto cuerpo–, Kitaro “el del cementerio” vivirá una deliciosa sucesión de aventuras, cada cual más extraña, divertida y surrealista, hasta dar forma a una obra que, esperemos coseche el éxito suficiente para garantizar su continuidad. Imprescindible y, en mi opinión, el tebeo de 2010. [Entrevista a Shigeru Mizuki, publicada en The Japan Times Online].

Pluto, de Naoki Urasawa; Tomos recopilatorios de 192 ó 208 págs. encuadernados en rústica; Planeta DeAgostini Cómics (mayo, julio, septiembre y noviembre de 2009); 7,95 € c/u.

Nada malo podía salir de un homenaje de Naoki Urasawa a la obra de Osamu Tezuka. Precisamente el año en que el “Dios del manga” fechó el nacimiento en la ficción de su popular Astroboy (2003), se gestó un homenaje realmente ambicioso: contando con la ayuda de Takashi Nagasaki y la supervisión de Macoto Tezka (hijo de Osamu), Urasawa se propuso crear un manga basado en la historia de Astroboy titulada El mejor robot de la Tierra. Así, se nos presenta una trama centrada en Gesicht, detective de la Europol absorto en la resolución de una serie de asesinatos relacionados con robots. Lo más desconcertante del asunto es que el responsable parece ser un androide… circunstancia teóricamente imposible, debido a la programación de los ingenios mecánicos.

Adentrándose en el universo de ficción de Tezuka, y con la inspiración de Phillip K. Dick o Isaac Asimov, Urasawa firma un thriller marca de la casa, en el que, como ya hiciera en Monster o 20th Century Boys,vuelve a sacar a relucir su inigualable capacidad para gestionar la tensión, el misterio y la adicción de sus lectores. Tal vez el desenlace no esté a la altura del desarrollo… y quizás el autor plantea paralelismos que por evidentes sonrojan al más pintado. Pero ninguna de estas circunstancias obstaculiza el disfrute de una serie de 8 tomos convertidos en una preciosa reivindicación de la mitología “tezukiana”, enriquecida por el genio de Urasawa. Como consuelo frente a su conclusión, siempre nos queda pensar que durante el año que está a punto de comenzar podremos disfrutar de su nueva obra: Billy Bat. [Entrevista a Naoki Urasawa (5 vídeos)].

Un saludo, hasta pronto (eso espero) y feliz año nuevo!

Lo mejor del 2009: Una selección personal

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Final de año: época propicia para recapitulación, análisis, resumen y repaso de los últimos 365 días. Época, también, dada a la elaboración de toda suerte de listas y selecciones que faciliten la composición de una imagen de conjunto y la posterior valoración del aspecto que se tercie. En este caso, claro está, los tebeos que han inundado las librerías especializadas y (de forma cada vez más esporádica) los kioscos.

Pese al título que encabeza estas líneas, el texto que sigue a continuación no tiene la vocación o el atrevimiento de categorizar de forma tajante una docena de tebeos como “los mejores” del año que a punto está de finalizar, sino comentar brevemente aquellos tebeos con cuya lectura más he disfrutado durante los últimos doce meses. Por razones muy variadas y siempre condicionado por infinidad de factores subjetivos, que van desde la predilección por géneros o estéticas concretas, hasta el estado anímico o las circunstancias con las que se aborda una lectura. Sea como fuere, doce tebeos cuya lectura recomiendo efusivamente, cuyo comentario trato de acompañar con enlaces a reseñas, entrevistas y páginas web o blogs de sus autores. Entremos en materia…

(Publicado originalmente en Zona Negativa)

Una selección personal


All Star Superman, de Grant Morrison y Frank Quitely; tomo recopilatorio de 304 págs. encuadernado en cartoné; Planeta DeAgostini Cómics (mayo de 2009); 20,00 €.

Comenzamos por uno de los pesos pesados del año, novedad por excelencia del Salón del Cómic de Barcelona de 2009. Nueva colaboración del impagable dúo de escoceses integrado por Grant Morrison y Frank Quitely, All Star Superman se presenta como un tebeo que se apropia de los elementos más significativos de la mitología del archiconocido kryptoniano –ni más ni menos que 71 años de Historia– para, a través de pequeñas aventuras de corte eminentemente clásico, plasmar la historia definitiva del Hombre de Acero. Un relato atemporal, clásico y moderno al mismo tiempo, en el que brillan con luz propia rasgos distintivos de la Edad de Plata, durante la cual se publicaron las más disparatadas y bizarras aventuras del alter ego de Clark Kent. Una inspirada y divertidísima carta de amor al personaje ideada por el mejor Morrison, quien para la ocasión cuenta de nuevo con la “caligrafía” de un maestro moderno como Frank Quitely. Magia en estado puro.

[Retrospectiva centrada en All Star Superman, publicada en Newsarama].

¿Qué le sucedió al cruzado enmascarado?, de Neil Gaiman y Andy Kubert; tomo recopilatorio de 88 págs. encuadernado en cartoné; Planeta DeAgostini Cómics (diciembre de 2009); 9,95 €.

Pasamos de un icono del Noveno Arte a otro, para centrarnos en un proyecto que, pese a no alcanzar su brillantez, comparte ciertas similitudes con All Star Superman. Neil Gaiman y Andy Kubert se reunieron de nuevo tras la irregular 1602 para rendir tributo al Caballero Oscuro en la que bien podría ser considerada como la última historia del personaje. Un intenso, original y emotivo velatorio, recordatorio del alcance, la importancia y la grandeza del mito asociado al Hombre Murciélago. Precisamente cuando Grant Morrison trata de conjugar décadas de tradición a través de su etapa en la serie regular Batman, Gaiman y el menor de los Kubert subrayan y elogian la validez de las diferentes versiones e interpretaciones del personaje (“No importa cuál sea la historia. Algunas cosas nunca cambian. Porque aun cuando no hablan de mí, lo hacen”, dice el propio Batman durante un pasaje de la obra), demostrando de paso su cariño, respeto y admiración no solo hacia el Caballero Oscuro, sino también hacia decenas de creadores que durante los últimos 70 años han escrito y dibujado sus aventuras.

[Entrevista a Neil Gaiman, publicada en Wired].

Thor, de Joe Michael Straczynski y Olivier Coipel; serie regular mensual, grapa de 24 págs; Panini Cómics; 1,95€ c/u.

Alguna serie regular mensual tenía que figurar en este listado. Y a la hora de elegir una, vinieron a la mente títulos como X-Factor, divertidísimo remanso de calidad y diversión dentro del universo mutante; Green Lantern, patio de recreo cósmico en el que Geoff Johns nos sorprende constantemente con sus ocurrencias; o incluso Batman… y es que me alineo con convicción junto a quienes están disfrutando con la delirante etapa de Grant Morrison al frente de la colección. Pero no puedo evitar sentir una predilección muy especial por el trabajo realizado por Joe Michael Straczynski y Olivier Coipel al frente de la colección protagonizada por el Dios del Trueno. Desafortunadamente, las instancias editoriales de Marvel se empeñaron en “arreglar lo que no está estropeado”, sintiendo la acuciante necesidad de involucrar al hijo de Odín en el evento de turno de La Casa de las Ideas, provocando la desbandada de Strac. Ojalá Matt Fraction, su sustituto como guionista regular de la serie, tenga la mejor de las suertes. Mientras llega su turno, toca continuar disfrutando con una de las mejores etapas en la Historia del personaje, por merecedora por méritos propios de una consideración análoga a las firmadas por nombres tan ilustres como Stan Lee, Jack Kirby o Walter Simonson.

[Entrevista a Olivier Coipel, publicada en Zona Negativa].

Scalped, de Jason Aaron, R.M. Guéra y vv.aa.; tomos recopilatorios de 144 y 168 págs. encuadernados en rústica; Paneta DeAgostini Cómics (enero, agosto y noviembre de 2009); 11,95 €, 14,95 € y 12,95 € .

Dura, áspera, cruel, dolorosa y violenta. Muy violenta. Así es la ficción plasmada en uno de los títulos más sorprendentes procedentes de la nueva hornada de colecciones Vertigo: como un puñetazo en la boca del estómago. Jason Aaron se encarga de relatar la historia de Dashiell Caballo Terco, joven que a su regreso a la reserva india Prairie Rose, comprueba la desesperación imperante en los residuos de la tribu oglala lakota. Difícil reconciliarse con su doloroso pasado, afrontar un presente deprimente y un futuro ¿inexistente? Lincoln Cuervo Rojo, presidente del consejo de jefes tribales y amo y dominador del crimen organizado de la zona respondería de forma negativa a dicho interrogante, pues no duda a la hora de “vender” el nuevo casino que erigirá en la reserva como el remedio a todos los males de la comunidad. A medida que el lector descubre las verdaderas intenciones de Dashiell, a medida que salen a la luz las mentiras, engaños y traiciones perpetrados por los protagonistas, a medida que se desvela cada página dibujada por Guéra, resulta imposible no caer rendido ante los encantos de este drama criminal. Tebeazo.

[Entrevista a R.M. Guéra, publicada en Zona Negativa].

Criminal, de Ed Brubaker y Sean Phillips; tomos recopilatorios de 120 págs. encuadernados en cartoné; Panini Cómics (marzo y julio de 2009); 12,95 € y 13,95 €.

Lo que están haciendo Ed Brubaker y Sean Phillips es para sacarse el sombrero. Pero no es menos cierto que el lector que busque una aproximación revolucionaria a un género ligado por convicción a sus convencionalismos, bien haría en optar por otro tebeo. En Criminal no se produce esa revolución… ni falta que hace, pues en su lugar nos encontramos con el tributo que dos autores rinden a historias con las que han crecido. Historias duras e impactantes protagonizadas por perdedores, timadores, borrachos, ladrones, fulanas, estafadores y matones. En definitiva, criminales y almas perdidas de la más variada clase y condición que en su deambular vital suelen optar por el camino equivocado. Nada nuevo bajo el sol, pero en su continuo homenaje, Brubaker y Phillips emulan a los más grandes, como Raymond Chandler, Dashiell Hammett, James Ellroy y ¿por qué no? David Simon, Shawn Ryan o David Chase, es decir: juegan con los estereotipos, al tiempo que presentan al lector las razones que han llevado a estos personajes a caer en un círculo vicioso del que parecen incapaces de salir. Todo ello sacando a relucir matices que además de impedir que estas caracterizaciones resulten forzadas y artificiales, desatan nuestra empatía, matizada por sentimientos que caen desde la admiración y la simpatía, hasta el más absoluto rechazo y desprecio. Ineludible punto de encuentro para los aficionados al género negro.

[Entrevista a Sean Phillips, realizada por Michael Lark publicada MySpace Comics].

Las calles de arena, de Paco Roca; tomo de 104 págs. encuadernado en cartoné; Astiberri ediciones (abril de 2009); 15,00 €.

Tras el abrumador éxito cosechado por Arrugas, muchas miradas estaban pendientes en los derroteros por los que discurriría el siguiente trabajo de Paco Roca. Hay quien en Las calles de arena ha advertido un cambio de registro muy radical, pero personalmente no comparto esta opinión. O al menos, me atrevería a matizarla. Si bien es cierto que el realismo más puro de la primera da paso a un realismo que podríamos tildar de “mágico” en la segunda, no es menos cierto que el autor valenciano continúa explorando una de las constantes temáticas apreciables en su bibliografía: la identidad… bien sea la búsqueda, la pérdida o la recuperación de la misma. En este caso, la influencia confesa de Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Franz Kafka o incluso del cineasta Wes Anderson, nos acerca una historia de tintes surrealistas en la que un joven se pierde en las calles de una ciudad, en su intento por llegar a tiempo a una cita. Esta premisa da paso a la sucesión de personajes, cada cual más pintoresco, y situaciones extrañas sazonadas de un sentido del humor muy especial, cuya resolución argumental estará condicionada por las dos grandes preguntas que se debería formular el protagonista: ¿de dónde viene y a dónde quiere llegar? Un tebeo en el que, además de demostrar una fluidez narrativa envidiable, Roca construye una galería de personajes inolvidables y un desenlace sencillamente precioso.

[Entrevista a Paco Roca, publicada en Zona Negativa].

Dándole vueltas, de Frederik Peeters; tomo de 184 págs. encuadernado en rústica con solapas; Astiberri Ediciones (junio de 2009); 19,00 €.

A la espera de leer Paquidermo, la más reciente creación del Frederik Peeters, determinados pasajes de Dándole vueltas permanecen indelebles en mi memoria. Durante la última década, el historietista suizo eligió el formato de la historia corta como su particular campo de experimentación donde probar la consistencia de nuevos enfoques gráficos y argumentales. Fruto de este aprendizaje continuo surgieron las pequeñas piezas recopiladas en este volumen: un total de veintiséis relatos de variado tono y temática, demostración tanto de la variedad de registros, como de las inquietudes de este autor. Todo un elogio de lo absurdo, una sucesión de carambolas vitales, de encuentros inesperados que confluyen en desenlaces cargados de ironía, de anécdotas desenfadadas, crítica política y social, elementos aparentemente autobiográficos, reflexiones acerca de la condición de autor, de creador de historietas, etc… Todo cabe en este tomo recopilatorio, disfrutable repaso del brutal proceso evolutivo de uno de los más destacados autores europeos.

[Entrevista a Frederik Peeters, publicada en Zona Negativa].

Clásicos DC: House of Mystery, de Bernie Wrightson y vv.aa.; tomo recopilatorio de 104 págs. encuadernado en cartoné; Planeta DeAgostini Cómics (diciembre de 2009); 9,95 €.

Bendita tendencia editorial, la de recuperar material clásico del cómic norteamericano. En este sentido, el pasado mes de diciembre no solo disfrutamos con la reedición del Drácula de Marv Wolfman y Gene Colan (Panini Cómics), sino que además, Planeta DeAgostini se animó a inaugurar una colección destinada a recuperar la mítica cabecera House of Mystery, caldo de cultivo de toda una generación de autores hoy convertidos en clásicos. En forma de tomos recopilatorios centrados en el paso de diferentes dibujantes por la colección, el pistoletazo de salida lo dio un impresionante volumen centrado en la figura de Bernie Wrightson. Un divertidísimo compendio de brevísimos relatos de terror magistralmente dibujados por el “Maestro del Terror”. Ojala coseche un éxito de ventas que permita la continuación de la colección, pues quedan en cartera nombres tan sugerentes como Neal Adams, Alex Toth, Gil Kane

[Entrevista a Bernie Wrightson, publicada en Comic Book Artist #4].

Una vida errante, de Yoshihiro Tatsumi; 2 tomos recopilatorios de 432 y 416 págs. encuadernados en rústica con solapas; Astiberri Ediciones (octubre y noviembre de 2009); 24,00 € c/u.

Referente ineludible dentro del manga, Yoshihiro Tatsumi invirtió once años de su vida en la realización de esta obra autobiográfica cuyos dos volúmenes superan las 800 páginas de extensión. Todo un desafío que arrojó como resultado ofrecer al lector la narración de la vida y obra de Hiroshi, alter ego del autor al que acompañamos desde su infancia. Preciosa obra, apasionada y apasionante, se revela como una exploración y análisis del inconformismo, del afán de superación, de la necesidad de evolucionar, de la obsesión por crear… Una vida errante se convierte en testimonio vital del padre del gekiga, pero también en un repaso a la Historia, a la sociedad y a la cultura de un país que tras la II Guerra Mundial se vio obligado reconciliarse consigo mismo, al tiempo que afrontaba toda una serie de cambios, cada cual más drástico. Si fuera necesario seleccionar tan solo un tebeo de entre todos los publicados durante el 2009, sin lugar a dudas sería éste. Una lectura absolutamente imprescindible, perfecto pretexto para recuperar otras obras de Tatsumi, como Infierno, Venga, saca las joyas, Mujeres, Goodbye o La gran revelación.

[Entrevistas a Yoshihiro Tatsumi traducidas por Entrecómics].

Pluto, de Naoki Urasawa; Tomos recopilatorios de 192 ó 208 págs. encuadernados en rústica; Planeta DeAgostini Cómics (mayo, julio, septiembre y noviembre de 2009); 7,95 € c/u.

Nada malo podia salir de un homenaje de Naoki Urasawa a la obra de Osamu Tezuka. Precisamente el año en que el “Dios del manga” fechó el nacimiento en la ficción de su popular Astroboy (2003), se gestó un homenaje realmente ambicioso: contando con la ayuda de Takashi Nagasaki y la supervisión de Macoto Tezka (hijo de Osamu), Urasawa se propuso crear un manga basado en la historia de Astroboy titulada El mejor robot de la Tierra. Así, se nos presenta una trama centrada en Gesicht, detective de la Europol absorto en la resolución de una serie de asesinatos relacionados con robots. Lo más desconcertante del asunto es que el responsable parece ser un androide… circunstancia teóricamente imposible, debido a la programación de los ingenios mecánicos. Adentrándose en el universo de ficción de Tezuka, y con la inspiración de Phillip K. Dick o Isaac Asimov, Urasawa firma un thriller marca de la casa, en el que, como ya hiciera en Monster o 20th Century Boys, vuelve a sacar a relucir su inigualable capacidad para gestionar la tensión y el misterio… además de una incomparable capacidad para crear adicción.

[Entrevista a Naoki Urasawa (5 vídeos)].

Los muertos vivientes, de Robert Kirkman y Charlie Adlard; tomo de 136 págs. encuadernado en rústica; Planeta DeAgostini Cómics (febrero de 2009); 7,50 €.

A lo largo de los últimos años, la creación más popular de Robert Kirkman se ha convertido en un fijo a la hora de señalar mis tebeos preferidos. Pero no puedo negar que en esta ocasión he tenido mis dudas, que bien se podrían resumir en la conclusión de la última reseña dedicada a esta serie en Zona Negativa: la lectura de Creados para sufrir deja hecho polvo, abruma por su ferocidad, por su brutalidad, por lo descarnado de su violencia, por dirigir, en su exploración de las reacciones del ser humano frente a situaciones extremas, un contundente puñetazo a la boca del estómago del lector. Deja muy mal cuerpo, y los ánimos por los suelos. Pero al mismo tiempo, deja con ganas de conocer el futuro que les espera a estos personajes, tras un desenlace inesperado e impactante. Y, por supuesto, también pone de manifiesto las ingentes dosis de talento que atesora Robert Kirkman, quien alcanza cotas de “manipulación emocional” en raras ocasiones experimentadas con el disfrute de otras obras de ficción. Un tebeo muy recomendable, pero durísimo, no apto para los lectores más impresionables.

[Entrevista a Robert Kirkman, publicada en UGO.com].

Strange, de Mark Waid y Emma Ríos; serie limitada de 4 entregas de 24 págs. c/u; Mavel Comics (noviembre de 2009 / febrero de 2010); 3,99 $ c/u.

Solo en ocasiones muy puntuales recurro al catálogo Previews. Apenas un par de series regulares, y un puñado de obras unitarias firmadas por autores cuyo talento –sumado a mi impaciencia– me impide esperar a la publicación de la edición española. Éste fue el caso de la serie limitada de cuatro entregas protagonizada por quien hasta hace poco ostentaba el titulo de Hechicero Supremo del Universo Marvel, llamada a redefinir el statu quo de Stephen Strange. A priori, ardua tarea la de Mark Waid y Emma Ríos, no en vano anteriores intentos de revitalizar al personaje se toparon con la inexplicable maldición que parece consustancial al portador del Ojo de Agamotto. Pero a medio camino de esta nueva aventura, todo parece indicar que este equipo creativo va a salir airoso del envite. Por una parte, debido al oficio plasmado en los guiones de Waid, reminiscentes del desenfado y la diversión propios de la Marvel sesentera. Aventura, magia y un personaje sumamente carismático, quien para la ocasión cuenta con el contrapunto ofrecido por la joven Casey Kinmont, acreedora de un indudable potencial. Por otra parte, gracias al inusual talento de Ríos, quien lleva un paso más allá las habilidades demostradas hasta la fecha –en APB, Barsowia, Los Reyes Elfos: Historias de Faerie II, Hexed: La marca de Lucifer, Amadís de Gaula, Runaways: Rock Zombis–, para sacar el mayor de los partidos a su trazo. Un trazo tan enérgico como imaginativo, con el que “mueve” a los personajes con naturalidad y elegancia, ubicándolos en entornos fantásticos sorprendentemente creíbles y reflejando de forma certera e inspirada sus sentimientos. Qué sencillo resulta imaginar a Steve Ditko esbozando una sonrisa de aprobación tras leer estos tebeos…

[Entrevistas a Emma Ríos, publicadas en Zona Negativa (1 y 2)].

Un saludo y hasta pronto! (eso espero)